Descubra las tayberries y aprenda a cultivarlas como un profesional
¿Busca una fruta poco común, que sepa de maravilla y que además se pueda cultivar incluso en un jardín pequeño? La malinoostružina, conocida también por su nombre inglés original tayberry, es un híbrido de frambuesa y zarzamora. Destaca por su aroma intenso, su jugosidad y a menudo sorprende incluso a quienes conocen bien los frutos rojos más habituales. Con los cuidados adecuados, además, puede producir de forma realmente abundante.
Qué es la tayberry y en qué se diferencia de la frambuesa y la zarzamora
La tayberry surgió del cruce entre el frambueso (Rubus idaeus) y la zarzamora (Rubus fruticosus). Sus frutos son alargados, más grandes que los de la frambuesa, y su color va del rosa intenso al violeta oscuro. A diferencia de la zarzamora, suelen ser más blandos y se aplastan con más facilidad, algo que conviene tener en cuenta al recolectar y transportar.
El sabor es intensamente dulce, con un ligero toque ácido. Es ideal para comerla fresca, en mermeladas, repostería y también en bebidas caseras. Gracias a su aroma, encaja muy bien en licores o en fermentaciones, si le gusta probar formas poco habituales de aprovechar la fruta.
Cómo crece el arbusto y por qué necesita soporte
La planta forma un arbusto vigoroso con brotes largos y flexibles que, si no se guían, se rompen con facilidad o se extienden por el suelo. Por eso, el soporte es la base del éxito. Lo más habitual es usar una espaldera, una estructura con alambres tensados o una simple celosía. El arbusto florece en primavera y durante el verano ofrece una cosecha que, en buenas condiciones, suele ser muy generosa.
Funciona muy bien conducirla en varios alambres horizontales, por ejemplo el primero a unos 50 cm del suelo y los siguientes progresivamente más altos, para que los brotes tengan espacio y luz.
Cuándo y dónde plantar la tayberry
La época más adecuada para plantar es en primavera, normalmente de marzo a abril, o en otoño de octubre a noviembre. A la tayberry le gusta el sol, aunque también tolera la semisombra; solo hay que contar con una fructificación algo menor. El suelo debe ser permeable, fértil y sin encharcamientos, para que las raíces no sufran.

Proceso de plantación para un buen arranque
Elija un lugar con buena luz y prepare de antemano el soporte donde irá atando los brotes. Deje al menos 80 cm entre plantas para que tengan espacio y se ventilen mejor, lo que reduce el riesgo de enfermedades. Mejore el suelo con compost o con un abono orgánico de calidad y, tras plantar, riegue a fondo. La planta crece con bastante rapidez y a menudo empieza a producir de forma decente ya en el segundo año tras la plantación.
Cómo elegir plantones de calidad y qué esperar del cultivo
Para tener éxito, es importante comprar una planta fuerte y sana, con un sistema radicular bien desarrollado. Son una buena opción los plantones cultivados sin tratamientos químicos y aquellos que se adaptan tanto al terreno como a macetas grandes. Si elige bien el emplazamiento, aporta soporte y cuida el riego tras la plantación, la tayberry le recompensará con frutos sabrosos y una cosecha estival regular.
Fuente: Plukkers, GrowVeg, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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