Gardenino

abril

Abril es un mes de inflexión en el jardín, cuando el suelo empieza a calentarse, las horas de luz se alargan y el crecimiento primaveral se acelera. Es el momento ideal para ordenar los bordes, retirar los restos del invierno y enriquecer los bancales con compost o estiércol bien descompuesto para alimentar la temporada que viene. Las siembras de cultivos de clima fresco pueden continuar al aire libre (como guisantes, habas, zanahorias, remolacha, hojas de ensalada y espinacas), mientras que los cultivos sensibles como tomates, pimientos, pepinos y calabazas suelen ser mejor iniciarlos bajo cubierta y aclimatarlos gradualmente. Vigila las heladas tardías: ten a mano manta térmica o campanas de protección, y retrasa el trasplante al exterior de las plantas delicadas hasta que las condiciones estén estables en tu zona. Puede ser necesario regar con regularidad los árboles, arbustos y macetas recién plantados, especialmente si hace viento. Para quienes crían animales, abril suele traer más actividad en gallineros, conejeras y cercados. Renueva la cama con más frecuencia a medida que suben las temperaturas, revisa la ventilación de los alojamientos evitando las corrientes, y refuerza la vigilancia de parásitos, ya que ácaros y garrapatas se vuelven más activos. También es un buen mes para revisar el pienso y los aportes de minerales para los jóvenes en crecimiento y los animales ponedores, y para asegurarte de que el vallado y los corrales estén seguros antes de que el crecimiento del pasto y los días más largos animen a salir más. Con siembras a tiempo, una protección sensata y una rápida revisión de las rutinas de bienestar animal, abril te prepara para una temporada más productiva y saludable.
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