Recolectar manzanas sin errores ayuda a conservar la cosecha fresca y sin podredumbre
Tanto si recoge manzanas en su propio jardín como si va a un huerto de recolección, su conservación posterior no la decide solo la variedad y el sótano. También influye mucho cómo se manipulan los frutos ya durante la cosecha. Precisamente los pequeños errores suelen provocar que empiecen a pudrirse incluso piezas que, al recogerlas, parecían sanas y sin defectos.
El pedúnculo protege el fruto de un deterioro rápido
Un error frecuente es arrancar el pedúnculo. A simple vista parece una nimiedad, pero en realidad en el punto del pedúnculo queda una pequeña lesión. Más adelante puede convertirse en la vía de entrada de hongos y otros microorganismos en la manzana. El resultado suele ser una podredumbre más rápida durante el almacenamiento.
Una manzana en su punto debería separarse del árbol con facilidad y sin violencia. No hace falta tirar con fuerza ni retorcerla mucho rato. Lo mejor es tomar el fruto con la palma, levantarlo ligeramente y girarlo con suavidad. Si está lista para cosechar, se soltará con relativa rapidez y con el pedúnculo.
Al sótano solo deben ir piezas impecables
Durante la recolección conviene ir seleccionando las manzanas desde el principio. Para un almacenamiento prolongado solo sirven frutos sin magulladuras, grietas, picaduras de insectos u otras alteraciones de la piel. Incluso un daño pequeño puede acortar su vida útil y, además, poner en riesgo el resto de la fruta almacenada.
Una sola manzana dañada puede acelerar el deterioro de otros frutos en la caja o en el sótano.

Las piezas que no sean ideales no es necesario tirarlas. Van de maravilla para zumo, compota, tartas u otro procesado rápido poco después de la cosecha.
La manipulación brusca se nota semanas después
Para almacenar tampoco son adecuadas las manzanas que, aunque parezcan sanas, hayan recibido un golpe durante la recolección. Basta una caída al suelo, un choque contra el borde del recipiente o un trasvase poco cuidadoso. El daño a menudo no se ve al momento, pero la zona debilitada empieza más tarde a ablandarse y pudrirse. Quien quiera conservar la cosecha el mayor tiempo posible debe manipularla con mucha delicadeza y evitar golpes innecesarios.
La humedad tras la lluvia aumenta el riesgo de mohos
Otro problema es cosechar frutos mojados. Cuando se recogen manzanas poco después de llover o con un rocío intenso, no deben ir directamente a un sótano cerrado. La superficie húmeda crea condiciones favorables para el desarrollo de mohos y podredumbres. Por eso, primero déjelas secar de forma natural en un lugar aireado, donde circule bien el aire.
Qué ambiente les va mejor a las manzanas
Las manzanas suelen aguantar más tiempo en un sótano fresco con ventilación regular. Lo ideal es una temperatura aproximada de 2 a 6 °C. A esa temperatura, los frutos conservan durante más tiempo la firmeza y la jugosidad. También conviene una humedad ambiental elevada, en torno al 85–90 %, que limita la deshidratación y el arrugado de la piel.
La renovación del aire también es importante. Las manzanas liberan etileno, un gas que favorece la maduración. Si se acumula en el sótano, puede acelerar el envejecimiento y el deterioro de toda la reserva. Incluso en una despensa o bodega doméstica corriente se pueden mejorar las condiciones ventilando con regularidad y revisando con cuidado la fruta almacenada.
Una cosecha cuidadosa significa menos pérdidas en invierno

Una buena cosecha no termina al desprender la manzana del árbol. Que lleguen en buen estado hasta el invierno depende de una recolección delicada, una selección cuidadosa, frutos secos y unas condiciones de almacenamiento adecuadas. Quien evite unos cuantos fallos poco evidentes podrá conservar la fruta durante más tiempo fresca, sabrosa y sin pérdidas innecesarias.
Fuente: Plantura Magazin, GrowVeg, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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