Un árbol o arbusto bien plantado en otoño puede adelantarse a las plantas de primavera y mejorar la fructificación
Plantar frutales en otoño suele dar ventaja frente a la plantación primaveral, porque las raíces siguen trabajando mientras la parte aérea descansa. Con una buena técnica y el momento adecuado, el árbol arranca la primavera con mejor vigor y menos dependencia del riego.