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Los guisantes crecerán más rápido y sanos si los ayudas con bacterias

June 8, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Los guisantes crecerán más rápido y sanos si los ayudas con bacterias
Guisante / Foto: Depositphotos
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El guisante es un clásico de los huertos. Se aprecia por su sabor dulce, su cultivo sencillo y una cosecha rápida, que con un poco de supervisión también pueden sacar adelante los niños. Además, es una hortaliza con un buen perfil nutricional, porque aporta proteínas vegetales, vitaminas y una serie de minerales. Una ventaja práctica es que el guisante puede ayudar al suelo, en lugar de limitarse a agotarlo.

Simbiosis entre raíces y bacterias como abonado natural

Un papel clave lo desempeña la relación entre el guisante y las bacterias del suelo del género Rhizobium. Estos microorganismos son capaces de captar el nitrógeno del aire y transformarlo en una forma que la planta aprovecha durante el crecimiento. Las bacterias viven en nódulos de las raíces y, gracias a ellas, el guisante se abastece en parte de nutrientes por sí mismo, lo que puede reducir la necesidad de fertilizantes nitrogenados.

Se indica que las leguminosas, en condiciones adecuadas, pueden enriquecer el suelo con una cantidad importante de nitrógeno en una sola temporada. Para el horticultor, esto significa que el bancal después del guisante suele quedar más fértil y a menudo permite encadenar otros cultivos sin tener que aportar de inmediato grandes dosis de química. Este efecto es valioso también en el cultivo ecológico, donde se buscan maneras de mantener la producción y, al mismo tiempo, limitar los fertilizantes sintéticos.

Cómo hacer llegar las bacterias a las plantas en el momento adecuado

Para que la fijación de nitrógeno funcione de verdad, las bacterias deben encontrarse con las raíces jóvenes de la plántula. En la práctica, por eso se utiliza la llamada inoculación, es decir, la aportación de bacterias adecuadas a la semilla o al suelo en el punto de siembra. A veces también las encontrará en productos que ayudan a mejorar la cosecha y que están pensados específicamente para leguminosas. El objetivo es favorecer la formación de nódulos en las raíces, porque es precisamente en ellos donde se fija el nitrógeno y luego se utiliza.

El guisante también mejora la estructura del suelo

No se trata solo de nutrientes. El sistema radicular del guisante penetra en profundidad, airea el terreno de forma natural y contribuye a una mejor estructura del bancal. Esto se nota especialmente donde el suelo tiende a compactarse o se seca con rapidez. Así, el guisante puede funcionar también como un cultivo intermedio muy útil, que deja el terreno preparado para un cultivo posterior más exigente.

Siembra y cosecha escalonada desde la primavera hasta el otoño

El guisante (Pisum sativum) es una planta anual trepadora y su cultivo es sencillo. Si quiere cosechar durante más tiempo, compensa sembrar de forma escalonada, aproximadamente cada dos semanas. Así se asegura de que las vainas no maduren todas a la vez, sino que podrá ir recolectándolas poco a poco durante muchas semanas.

Profundidad, distancias y protección frente a las aves

Las semillas se siembran normalmente en líneas, a una profundidad de unos cinco a siete centímetros. En la línea, deje entre semillas alrededor de cinco centímetros, para que las plantas tengan espacio suficiente y el cultivo no se espese demasiado. Las líneas suelen dejarse con una separación de unos veinte centímetros, lo que facilita también los cuidados posteriores. Al inicio del cultivo conviene contar con que las semillas pueden atraer a las aves, por lo que ayuda una cobertura ligera con manta térmica (tela no tejida) o una malla fina.

Cultivo de guisantes / Foto: Depositphotos
Cultivo de guisantes / Foto: Depositphotos

Guisante para desgranar o guisante tirabeque y cómo usarlos en la cocina

Al elegir la variedad, lo más importante es cómo quiere comer el guisante. El guisante para desgranar tiene el grano más firme y se usa a menudo en sopas, salsas o como guarnición. En cambio, el guisante tirabeque está seleccionado para que se pueda comer también con la vaina. Se cosecha entero cuando las semillas de dentro aún son pequeñas, y va bien para comerlo crudo, en ensaladas, o simplemente salteado brevemente o salteado a fuego suave. En ambos casos, una recolección regular estimula la formación de nuevas vainas y alarga el periodo de producción.

Qué llevarse del cultivo del guisante

El guisante es un cultivo agradecido, que complace por su sabor y por los resultados rápidos. Si además le aporta las bacterias del suelo adecuadas o favorece su presencia en el bancal, no solo obtendrá plantas más vigorosas, sino también un suelo más rico en nitrógeno para la siguiente temporada. En la práctica, es una forma sencilla de aumentar las probabilidades de una buena cosecha y, a la vez, gestionar el huerto con más respeto.

Fuente: The Spruce, Science Direct, Nature, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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