Las enfermedades más comunes de la patata en el huerto y cómo proteger la cosecha
Las patatas son de los cultivos más habituales en los huertos, porque por lo general no requieren cuidados complicados y pueden dar una cosecha decente incluso a quienes tienen menos experiencia. Aun así, con frecuencia aparecen enfermedades y plagas que pueden reducir notablemente la producción, empeorar la capacidad de conservación o estropear los tubérculos tanto en aspecto como en sabor. La mayor diferencia la marca una reacción rápida. En cuanto se subestiman los primeros síntomas, el problema se extiende con facilidad a otras plantas y a veces incluso se traslada al almacén. Por eso, la clave del éxito es identificar a tiempo las dificultades, aplicar una prevención adecuada y realizar intervenciones razonables durante la temporada.
El tizón tardío de la patata como la mayor amenaza de la temporada
El tizón tardío de la patata aparece sobre todo con tiempo cálido y húmedo y es una de las enfermedades más peligrosas de este cultivo. En las hojas suelen formarse manchas marrones irregulares y en el envés se aprecia un velo más claro. Si la infección avanza, la mata se va secando y la enfermedad puede llegar también a los tubérculos, que después se pudren.
Ayuda utilizar semilla certificada y escoger variedades con mejor resistencia, por ejemplo Adéla o Karelia. También es importante la rotación de cultivos: la patata no debería volver al mismo lugar antes de 3 a 4 años. En periodos de riesgo se usan tratamientos fungicidas; entre los que se citan con frecuencia están Ridomil Gold, Champion 50 WG o Acrobat MZ. Conviene retirar y eliminar las partes muy afectadas fuera del compost para que la infección no siga propagándose.
La sarna común estropea los tubérculos a simple vista

La sarna común se manifiesta sobre todo en los tubérculos. En la piel aparecen manchas ásperas y acorchadas, a veces también grietas, mientras que el interior del tubérculo suele estar bien. Para quien cultiva, resulta molesto principalmente por el aspecto y por la peor preparación en cocina, aunque no siempre supone la pérdida total de la cosecha.
Una buena estrategia es elegir variedades menos sensibles, por ejemplo Rosara o Red Anna. La sarna prospera en suelos con pH más alto, por eso se recomienda mantener la reacción del suelo aproximadamente en 5,2 a 5,5. El problema también puede empeorar con estiércol fresco, que conviene sustituir por un abonado orgánico más maduro. Ayudan la rotación de cultivos y también plantar en un suelo que no esté reseco ni sea excesivamente arenoso.
Oscurecimiento de los tubérculos y podredumbre blanda durante el almacenamiento

El oscurecimiento de los tubérculos está relacionado con podredumbres bacterianas y a menudo se hace evidente solo después de la cosecha. Los tubérculos se ablandan, se oscurecen y es característico un olor muy desagradable. La causa suele ser una combinación de infección y manejo inadecuado, por ejemplo golpes y heridas que durante el almacenamiento se agravan rápidamente.
La base es minimizar los daños mecánicos durante la recolección y la selección. Es importante almacenar las patatas en un lugar seco, fresco y bien ventilado, idealmente a unos 4 a 6 °C. Los tubérculos afectados deben retirarse y, desde luego, no deben usarse como semilla, porque el problema pasaría a la siguiente temporada.
Las enfermedades víricas reducen el rendimiento y la vitalidad de la mata
Las virosis, como el virus Y o el virus A, se manifiestan en el cultivo con enanismo, rizado de hojas, amarilleo o un dibujo en mosaico. Las plantas suelen ser más débiles y forman menos tubérculos, lo que se nota especialmente en el rendimiento total. Los virus se propagan a menudo mediante vectores, típicamente pulgones, y también por una semilla mal elegida.
La mejor protección es plantar semilla sana y certificada y revisar el cultivo de forma regular. En cuanto aparezcan plantas sospechosas, conviene retirarlas para que no sean una fuente de infección para las de alrededor. Para limitar la transmisión se emplean tratamientos contra pulgones, por ejemplo Mospilan o Karate Zeon, sobre todo cuando la presencia de vectores es alta.
Nematodos de la patata y el problema del crecimiento raquítico

Los nematodos de la patata atacan las raíces y alteran la absorción de nutrientes. Es típico el amarilleo, el marchitamiento, el crecimiento débil y una formación de tubérculos muy pobre incluso con buenos cuidados. Como se trata de un problema del suelo, puede persistir en la parcela durante bastante tiempo.
Una solución probada es la rotación de cultivos y devolver la patata al mismo lugar no antes de cuatro años. Ayuda mucho elegir variedades resistentes, por ejemplo Dali, Marabel o Jelly. Con infestaciones mayores, a veces se recurre a biopreparados para el suelo que actúan por vía biológica y ayudan a reducir la presión de la plaga, por ejemplo productos indicados para favorecer el equilibrio biológico del suelo.
Cómo aumentar a largo plazo la resistencia de la patata en el bancal
Lo que más compensa es la prevención. Semilla sana, rotación de cultivos sensata, fertilización equilibrada y retirada rápida de las partes afectadas pueden limitar la mayoría de los problemas antes de que se extiendan. También influye mucho la calidad del suelo, porque en él comienza la vitalidad de toda la planta.
Consejo: La combinación de compost, ceniza de madera y extractos de plantas, por ejemplo de cola de caballo o de ortiga, puede reforzar la resistencia natural del cultivo y mejorar el vigor de las plantas durante la temporada.
Recomendación final para una cosecha sana y abundante
La patata es un cultivo fiable y muy versátil, pero pueden amenazarla enfermedades fúngicas, bacterias, virus y plagas del suelo. Quien observa el cultivo, respeta la rotación y reacciona a los primeros síntomas tiene muchas posibilidades de prevenir los problemas o, al menos, de mitigarlos de forma notable. La revisión periódica de la mata, una recolección cuidadosa y un almacenamiento correcto son los últimos pasos que deciden si el trabajo en el bancal se transforma en una cosecha sana también durante el invierno.
Fuente: Potatoes SA, British Potato, Gardening Know How, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
Artículos relacionados
No arruines tu cosecha de tomates ni manzanas por falta de calcio en el suelo
El calcio es clave para la calidad de los frutos, y su carencia suele confundirse con enfermedades fúngicas. Aprende a reconocer los síntomas y a corregir el abonado para evitar pérdidas en tomates, pimientos y manzanas.
¿Orquídea para tirar? Basta un solo cambio y vuelve a florecer
Incluso una orquídea que parece perdida puede recuperarse si le cambias las condiciones. Un cultivo en agua, bien planteado, puede devolverle turgencia y estimular una nueva floración.
El amarilleo veraniego de las hojas del pepino delata fallos de cultivo y carencias de nutrientes
El amarilleo de las hojas del pepino en verano suele deberse más a la nutrición y al manejo del riego que al calor o a enfermedades. Si identificas la causa a tiempo, la planta se recupera y sigue floreciendo y cuajando frutos.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.