Por qué conviene quitar a tiempo los brotes axilares en los tomates de porte alto sin herramientas
En los tomates es importante distinguir entre variedades de mata (de porte bajo) y de porte alto (entutoradas). Los tomates de mata suelen cultivarse sin una sujeción alta y sin intervenir en los brotes laterales. En cambio, las variedades de porte alto requieren atado al tutor y también la eliminación continua de los brotes axilares, es decir, los brotes laterales que nacen en la axila de las hojas. Si se dejan sin control, la planta se espesa innecesariamente, se ventila peor y reparte la energía en demasiados brotes. El resultado suelen ser frutos más pequeños y, a la vez, una mayor probabilidad de que se establezcan enfermedades fúngicas en el cultivo.
Cuándo eliminar los brotes axilares para que la intervención cargue lo menos posible a la planta
Lo mejor es actuar a tiempo, cuando los brotes axilares miden aproximadamente de 5 a 10 centímetros. En esta fase, retirarlos es fácil y la herida en la planta queda pequeña. En cambio, los brotes axilares ya crecidos suelen ser gruesos y, al quitarlos, se produce una lesión mayor que cicatriza peor. Precisamente el tamaño de la herida suele decidir lo fácil que es que una infección entre en los tejidos y lo rápido que pueden extenderse los problemas por el tallo.
Arrancar con los dedos es más delicado que pellizcar, cortar o recortar
En la práctica, para esta labor se usa a menudo el término “pellizcar”, aunque desde el punto de vista de la seguridad para la planta lo más adecuado es más bien arrancar los brotes axilares con los dedos. Al arrancarlos, los dedos no tocan directamente la herida fresca en el tejido como puede ocurrir al pellizcar. Así se reduce la posibilidad de introducir una infección en la zona dañada. Por eso, arrancar se considera el método de menor riesgo en lo que respecta al desarrollo de la podredumbre gris en las partes lesionadas.
Por qué evitar las tijeras y el cuchillo
Un riesgo aún mayor supone recortar o cortar los brotes axilares con herramientas. Con los utensilios existe el peligro de que una posible infección se transmita de una planta a otra si la hoja no está limpia o no se desinfecta con regularidad. Basta un solo corte infectado para que el problema vaya apareciendo poco a poco en más plantas, tanto en invernadero como en el bancal exterior. Además, el daño mecánico crea una puerta de entrada para patógenos que, en un ambiente cálido y húmedo, se multiplican muy rápidamente.
La podredumbre gris como consecuencia frecuente de las heridas en las plantas
En la zona dañada puede desarrollarse la típica podredumbre gris, también llamada moho gris. Aparece no solo tras una eliminación inadecuada de los brotes axilares, sino también después de otras intervenciones, por ejemplo durante la cosecha, cuando se rompe un trocito de tejido o se daña el tallo. El agente causal de esta enfermedad es el hongo Botryotinia fuckeliana, capaz de aprovechar los puntos debilitados y, en condiciones favorables, avanzar hacia otras partes de la planta. Por eso, el objetivo de una técnica correcta es, ante todo, minimizar las heridas y limitar las posibilidades de transmisión de infecciones.
Cuanto menor sea la herida que se produzca al trabajar con los tomates, menor será la probabilidad de que se instale en ella la podredumbre gris.
Qué ocurre si no eliminamos los brotes axilares
Si se dejan los brotes axilares, el cultivo se espesa rápidamente. Las hojas y los brotes se superponen, la humedad queda retenida dentro de la planta y la circulación de aire es débil. Esto crea un entorno favorable para las enfermedades fúngicas. A la vez, la planta invierte nutrientes en muchos brotes secundarios en lugar de concentrarlos en la formación y maduración de los frutos. En la práctica, a menudo se manifiesta en frutos más pequeños, una maduración más lenta y una cosecha menos clara y cómoda.

A cuántos tallos conviene conducir los tomates de porte alto durante la temporada
Los brotes axilares se eliminan de forma continua durante toda la temporada y el objetivo habitual es conducir los tomates de porte alto a un solo tallo principal. Así la planta queda más aireada, se ata mejor al tutor y la energía se dirige a los frutos. Conducirla a dos tallos es posible cuando la planta tiene un sistema radicular lo bastante fuerte y puede abastecer plenamente ambos tallos de agua y nutrientes. A dos tallos también se suelen conducir las plantas injertadas, sobre todo si están sobre un portainjerto más vigoroso y presentan mayor fuerza de crecimiento.
Fuente: GrowVeg, Gardenia, Gardening Know How, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
Artículos relacionados
Las manchas negras en los tomates asustan a los cultivadores, pero no es una enfermedad
Las manchas oscuras y hundidas en el extremo del tomate suelen ser podredumbre apical, un trastorno fisiológico, no una plaga ni un hongo. La clave está en estabilizar el riego y facilitar el transporte de calcio hacia el fruto.
Diez pasos probados para un césped denso sin gastos innecesarios
Un césped espeso y de un verde intenso no depende de productos caros, sino de una rutina constante y bien planteada. Con estos pasos, el césped enraiza mejor, resiste la sequía y deja menos espacio a las malas hierbas.
Los pepinillos son de las hortalizas más agradecidas, con cosecha abundante y gran sabor
Los pepinillos para encurtir son fáciles de cultivar y, con calor, buen suelo y riego regular, producen una cosecha generosa durante semanas. Te contamos cómo elegir variedad, cuidar el cultivo y recogerlos para que queden crujientes.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.