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Si vas a criar gallinas, hazte primero estas cinco preguntas

July 5, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Si vas a criar gallinas, hazte primero estas cinco preguntas
Cría de gallinas / Foto: Depositphotos
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La subida de los precios de los huevos invita a montar tu propio pequeño lote. Las gallinas suelen ser sorprendentemente fáciles de mantener: pasan gran parte del día entretenidas buscando alimento y te recompensan con huevos frescos, con la yema más intensa y un sabor más lleno. Además, controlas el origen del pienso y las condiciones de manejo y, en algunos casos, también obtienes una fuente de carne de ave. Pero antes de tomar la decisión final, merece la pena repasar unas cuantas preguntas prácticas que determinarán si la cría será una alegría o un quebradero de cabeza.

Cuánto espacio puedes dedicarles a largo plazo

Primero aclara qué tamaño de corral o zona de paseo puedes reservar para las gallinas. Como mínimo razonable se suelen indicar unos 2 m² por gallina; cuanto más espacio, menos destrozos en el verde. En un recinto pequeño y vallado tendrás el lote controlado y el desorden quedará concentrado en un solo sitio, pero la hierba y la mayoría de plantas desaparecerán pronto y tendrás que aportar casi todo el alimento tú.

En un corral más amplio, la presión se reparte, el jardín tiene oportunidad de regenerarse y las gallinas enriquecen su dieta con insectos y otros pequeños invertebrados. También pueden ayudar a reducir babosas u orugas y, de vez en cuando, recogen incluso garrapatas. Piensa también en la sombra, idealmente bajo árboles, para que no se recalienten en verano.

Baño de ceniza como prevención de parásitos

Si no quieres que las aves te llenen el jardín de hoyos, prepárales un lugar para el baño de polvo. En un rincón seco basta un pequeño hueco poco profundo o un recipiente con ceniza, o bien una mezcla de ceniza de madera, arena y un poco de material calcáreo. Para las gallinas es una forma de limpieza que ayuda a limitar los parásitos externos, sobre todo los ácaros rojos.

Mejor no las dejes entrar en los bancales recién plantados, porque allí donde alcanzan pueden causar daños importantes en muy poco tiempo.

Cómo resolverás un vallado seguro

Aunque las gallinas no son voladoras persistentes, a veces intentan saltar la valla o se cuelan por una rendija. Por eso necesitas un cerramiento firme y continuo, para que no pongan huevos en casa del vecino ni acaben en la carretera. A menudo basta una altura de unos 150 cm, pero algunas razas más inquietas pueden superar más, así que ten en cuenta también su temperamento.

Como medida complementaria se pueden recortar las puntas de las plumas de vuelo de un ala, reduciendo la capacidad de despegar y maniobrar. Pero no sustituye a la valla, porque una gallina curiosa también encontrará la salida por tierra.

Dónde estará el gallinero y qué condiciones debe cumplir

El gallinero es la base. Puedes comprarlo, construirlo o aprovechar un cobertizo antiguo, siempre que sea seco, ventilable y tenga al menos alguna ventana. Dentro, las gallinas necesitan perchas, idealmente a unos 0,5 a 1 m del suelo, además de cama y nidos de puesta. Si quieres huevos también en invierno, cuenta con que la temperatura en el gallinero no debe bajar demasiado durante periodos prolongados; a menudo se cita como límite unos 10 °C.

Es fundamental protegerlo contra depredadores.

Basta una pequeña rendija en la madera o junto a la malla para que una marta, un hurón o un zorro pueda arrasar el lote entero en una sola noche.

Con qué las alimentarás y por qué no compensa escatimar

Las gallinas deben tener acceso constante a agua y alimento. En el jardín encontrarán algo por su cuenta, pero sin una mezcla de calidad no tendrás buenas puestas. Una base práctica es una mezcla de cereales: a menudo se recomienda aproximadamente la mitad de trigo, una parte de maíz y el resto otros granos. Para cáscaras firmes necesitan minerales, que se pueden aportar, por ejemplo, con cáscaras de huevo trituradas o grit de calcio. El forraje verde, la hierba y verduras adecuadas ayudan tanto a la condición como al color de la yema.

Los restos de cocina solo sirven con criterio. No deben estar en mal estado, ni demasiado salados ni excesivamente grasos, de lo contrario te expones a problemas de salud y malos olores en el corral.

Dónde conseguirás las gallinas y qué tipo elegir según tus expectativas

Si lo que buscas sobre todo son huevos, lo más habitual es elegir entre razas puras y híbridas. Las de raza pura son de pedigrí, varían en aspecto y carácter y normalmente ponen menos, alrededor de 180 huevos al año, pero durante más tiempo, a menudo tres o cuatro años.

Las híbridas están seleccionadas para una alta puesta, que puede alcanzar aproximadamente entre 240 y 320 huevos al año, pero la intensidad dura menos. Se pueden comprar como pollitas jóvenes antes de la primera puesta, o como las llamadas gallinas de descarte procedentes de explotaciones intensivas. Suelen rendir menos, pero son más baratas y para mucha gente también cuenta el hecho de ofrecerles unas condiciones domésticas más tranquilas. Antes de comprar, comprueba el origen, el estado sanitario y también si el tipo elegido encaja con tu espacio y el tiempo que quieres dedicar a la cría.

Fuente: Dine a Chook, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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