Cultiva una piña a partir de la corona del supermercado y cosecha tus propios frutos
El cultivo de la piña a partir de la corona es un experimento doméstico sencillo que puede hacer incluso un principiante. De un fruto comprado cualquiera puedes obtener una planta ornamental con una roseta de hojas firmes, que aportará un aire exótico en casa durante todo el año. Y si le das las condiciones adecuadas y paciencia, con el tiempo puede sorprenderte con una flor y, después, con una piña auténtica.
La corona que mejor prende es la de un fruto fresco y sano. Elige una piña con hojas firmes, sin podredumbre y sin un secado acusado. También puede ser interesante escoger un fruto con hojas llamativamente coloreadas o variegadas, porque de él saldrá una planta de interior original.
Se puede cultivar una piña solo con la parte superior del fruto
Sí, la corona de la piña puede enraizar y convertirse en una planta independiente prácticamente en cualquier lugar, incluso fuera de los trópicos. Con calor y buena luz, irá fortaleciéndose, formará un nuevo centro de roseta y con el tiempo puede emitir una vara floral. El fruto, si llega a aparecer, será genéticamente una continuación de la planta original, porque estás empezando a partir de una parte ya existente de la piña.

Pasos para preparar y plantar la corona de piña
1) Elige un fruto adecuado y corta la parte superior
Compra una piña lo más fresca posible, idealmente una pieza grande. Corta la corona de manera que el corte quede aproximadamente 2 a 3 centímetros por debajo del borde inferior de las hojas. Así obtendrás un núcleo firme con hojas, que será la base de la futura planta.
2) Limpia la parte inferior y localiza los primordios de raíces
Retira algunas hojas de la parte baja y, a la vez, recorta los tejidos carnosos externos de la base de la corona hasta que veas pequeños bultitos alrededor del tallo. Esas protuberancias pardas son primordios de raíces, de los que más adelante se desarrollará el sistema radicular.
3) Deja secar el corte para que la corona no se pudra
La base de la corona, tras el corte, es sensible a la podredumbre. Déjala unos días en una habitación cálida y seca para que la superficie cortada se oreé y forme una capa protectora. Este paso suele ser decisivo para el éxito, especialmente en una vivienda más fresca.
4) Mejor plantar en sustrato que en agua
Aunque es posible dejar que la corona enraíce en agua, en la práctica suele ser más fiable plantarla directamente en un sustrato drenante. Usa una mezcla que evacúe bien el agua, por ejemplo tierra con perlita o arena gruesa, o un sustrato para cactus y suculentas. Humedece el sustrato antes de plantar, coloca la corona de forma que la base quede estable y luego riega a fondo.
5) Aumenta la humedad y proporciona luz tamizada
Cuando escurra el exceso de agua, puedes cubrir la maceta con una bolsa de plástico transparente para mantener una mayor humedad ambiental. Coloca la planta en un lugar luminoso, sin sol fuerte del mediodía. Si en casa tienes poca luz, también ayuda aportar luz de apoyo, porque la piña necesita una iluminación estable para crecer.
6) Espera a que enraíce y trasplanta
Mantén el sustrato uniformemente húmedo, pero nunca encharcado. Si se seca, añade agua con suavidad. Las raíces suelen formarse en 6 a 8 semanas. En cuanto la corona esté bien anclada y se note el crecimiento, retira la cubierta y trasplántala a un recipiente mayor con un sustrato drenante, ligeramente húmedo. Ten en cuenta que una planta adulta puede alcanzar aproximadamente 1 a 1,3 metros, así que con el tiempo necesitará espacio y una maceta estable.

Cuidados de la piña después de enraizar
La base es un riego regular para que el sustrato esté húmedo, pero no permanentemente mojado. El exceso de agua favorece la podredumbre, mientras que la sequía prolongada frena la planta. En primavera y verano, abona con un fertilizante soluble en el agua aproximadamente una vez cada cuatro semanas. En otoño e invierno basta con abonar más o menos una vez cada ocho semanas, porque el crecimiento suele ser más lento.
La planta puede quedarse pequeña en su maceta con rapidez, así que es práctico tener preparado un recipiente mayor. Si no vives en una zona cálida todo el año, durante el invierno la piña debería estar dentro, en un lugar cálido y luminoso.
Sacar la planta al exterior en verano y volver antes de las heladas
A finales de primavera y en verano, a la piña puede sentarle bien estar al aire libre. Elige un lugar de semisombra, protegido tanto del sol abrasador como de la lluvia fuerte. En cuanto en otoño empiece a refrescar, vuelve a meter la maceta en casa antes de la primera helada, porque el frío puede dañar seriamente la planta.
Cuándo esperar la flor y cómo aumentar la probabilidad de tener fruto
La piña crece despacio, así que la floración y el fruto suelen tardar al menos de dos a tres años, a veces incluso más. En plantas más maduras, la floración puede estimularse aumentando la exposición al etileno, un gas que se libera durante la maduración de la fruta. Un método casero práctico es meter la planta durante unos días en una bolsa de plástico junto con una manzana, que libera etileno de forma natural.

Otro método que se menciona a menudo es tumbar la planta de lado durante poco tiempo entre riegos, lo que puede favorecer indirectamente la producción de etileno. Cuando se inicia la floración, en el plazo de unas semanas a meses aparece la vara floral; las flores se van marchitando poco a poco y después empieza a formarse el fruto.
Cuántas piñas produce una planta y qué ocurre después
Una planta suele producir un solo fruto. Tras la maduración, la planta madre puede ir muriendo poco a poco, pero si está en buen estado, a menudo emite hijuelos, los llamados “pups”. Estas plantas jóvenes pueden dejarse crecer o separarse más adelante para cultivarlas por separado. Cada hijuelo tendrá entonces la posibilidad de florecer con el tiempo y producir su propia piña.
Importante: La piña no se comporta como una perenne corriente que fructifica cada año. El fruto suele ser algo puntual; la continuidad del cultivo normalmente pasa a los hijuelos.
Fuente: Gardening Know How, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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