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El compost como vía hacia un suelo más fértil y un menor uso de fertilizantes

July 13, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
El compost como vía hacia un suelo más fértil y un menor uso de fertilizantes
/ Foto: Depositphotos
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En los últimos años, el compost ha pasado de ser un complemento para jardineros aficionados a convertirse en una herramienta con la que cuenta la gestión moderna del suelo. Los ensayos del Instituto de Investigación del Paisaje muestran que un compost bien preparado puede mejorar de manera apreciable la calidad del suelo, favorecer el crecimiento de las plantas y sustituir parcialmente a los fertilizantes minerales. Lo decisivo no es solo que se trate de materia orgánica, sino sobre todo qué composición tiene el compost y en qué dosis se utiliza.

La función básica sigue siendo sencilla: devolver al suelo materia orgánica y nutrientes. Sin embargo, la investigación confirma que, con una “receta” bien ajustada, el compost puede ayudar de forma significativa al suministro de nutrientes a los cultivos y reducir la necesidad de insumos industriales.

Qué hace que un compost sea de calidad y para qué sirve

La clave está en la llamada mezcla inicial, es decir, el material del que se forma el compost. Lo más habitual es que sea biorresiduo procedente del mantenimiento de zonas verdes, aunque sus propiedades pueden modificarse de manera intencionada añadiendo otros componentes. Para evaluar el proceso de compostaje y los efectos de su aplicación en suelo agrícola, el VÚK colaboró con investigadores centrados en maquinaria agrícola, hoy dentro del Centro Nacional de Investigación Agrícola y Alimentaria.

Los ensayos muestran diferencias entre los aditivos. Los abonos orgánicos como el estiércol o el digestato aumentan el contenido de los principales nutrientes, de forma marcada especialmente el potasio. Los productos de compostadores eléctricos pueden aportar una mayor proporción de nitrógeno y fósforo. La ceniza de la combustión de biomasa, por su parte, eleva sobre todo el potasio, el calcio y el magnesio. Cada uno de estos componentes también modifica los parámetros químicos del compost y, con ello, para qué suelos y cultivos resulta más adecuado.

Las propiedades del compost se derivan de la combinación de materias primas de entrada y del método de compostaje, y eso es precisamente lo que determina su uso en la práctica.

Cuánto compost tiene sentido y cómo actúa en el suelo

Con una aplicación regular, el compost tiene un efecto a largo plazo. En la práctica se indica que, para mantener un contenido estable de materia orgánica en el suelo, a menudo basta con aproximadamente 6 a 7 toneladas de materia seca por hectárea y año. En condiciones reales, esto puede significar una incorporación puntual de unas 40 a 50 toneladas de compost con su humedad natural una vez cada varios años.

El compost no actúa solo como fuente de nutrientes. Mejora la estructura del suelo, favorece la capacidad de retener agua, reactiva la actividad biológica y también puede ayudar a ajustar la reacción del suelo, es decir, el pH. La combinación de estos efectos suele ser decisiva en periodos secos o en suelos agotados.

Compost para sustratos y también para viveros forestales

Los compost también tienen un papel importante en la fabricación de sustratos de cultivo y tierras para jardín. Aquí, sin embargo, hace falta mayor prudencia, porque se controla especialmente el contenido de sales solubles y el nivel de nutrientes aceptables, a menudo sobre todo el potasio. El compost puede ser beneficioso para las plantas, pero con una dosificación inadecuada puede, por el contrario, perjudicar el crecimiento.

Por eso, en los compost verdes habituales, en sustratos se suele trabajar con una proporción aproximada del 10 al 30% del volumen, mientras que los compost más ricos en nutrientes se añaden con más moderación. Un capítulo específico son los viveros forestales, donde el compost ayuda no solo con la nutrición, sino también con la recuperación a largo plazo de las propiedades del suelo. Las dosis suelen moverse aproximadamente entre 15 y 20 toneladas por hectárea, según la calidad del compost y el contenido total de nutrientes.

Los biorresiduos como materia prima para una economía circular

Las conclusiones de la investigación confirman que el compostaje es uno de los pasos importantes hacia una agricultura más sostenible y hacia un mejor cuidado del paisaje. Permite aprovechar los biorresiduos de forma más eficiente, devolver los nutrientes al suelo y reducir la dependencia de los fertilizantes minerales. Si el compost se elabora de manera intencionada y se utiliza en la dosis adecuada, puede convertirse en una de las herramientas clave para lograr un suelo más sano y con más vida.

Fuente: ASZ, VŠB , Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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