Las sírfidas no son ni avispas ni moscas, pero casi todo el mundo las conoce y son muy útiles
Las sírfidas, también conocidas como moscas cernidoras, pertenecen a los dípteros y son parientes de las moscas. En los jardines mucha gente las recibe con agrado, aunque a primera vista muchos las confunden con avispas. Para quienes cultivamos, son importantes porque ayudan a reducir las plagas de forma natural, sin química y sin costes. Sería una pena eliminarlas solo por no saber reconocerlas.
Las especies típicas presentan un llamativo color amarillo y negro y miden alrededor de un centímetro. Precisamente esos colores intensos son la causa de la confusión con las avispas, pero también una defensa inteligente que aumenta sus posibilidades de supervivencia en la naturaleza.
Por qué la gente las confunde con una avispa y cómo diferenciarlas con seguridad
Las sírfidas utilizan el mimetismo, es decir, una estrategia evolutiva por la que una especie inofensiva se parece a otra más peligrosa para los depredadores. Con las aves funciona de maravilla, porque suelen evitar los insectos que podrían picar. Las sírfidas, sin embargo, no tienen aguijón y por eso no representan ninguna amenaza para las personas.
La diferencia también se aprecia en la anatomía. La avispa tiene cuatro alas, mientras que la sírfida solo dos. En la práctica, a menudo lo más sencillo es fijarse en su forma de moverse en el aire.
Las sírfidas pueden quedarse inmóviles en el aire y mantenerse suspendidas, por eso en inglés se llaman hoverflies.
A veces revolotean muy cerca de la cara del jardinero, como si estuvieran comprobando qué está haciendo. No es un ataque. Los adultos se alimentan principalmente de néctar y polen, así que son, en esencia, visitantes pacíficos de las flores.
Los verdaderos cazadores son las larvas y los pulgones lo saben bien
Mientras la sírfida adulta recolecta polen y néctar, las larvas son depredadoras y están entre los enemigos naturales más eficaces de los pulgones, trips y otros insectos pequeños sobre las plantas. La hembra pone los huevos en plantas adecuadas, a menudo directamente donde hay plagas. Al eclosionar, las larvas localizan a la presa, la sujetan con su aparato bucal y succionan el contenido líquido del cuerpo.
Una sola larva puede consumir durante su desarrollo incluso más de 800 pulgones. El desarrollo dura aproximadamente tres semanas y, a medida que la larva crece, también aumenta su consumo. En la fase final puede capturar hasta unos 80 pulgones al día. Cuando varias larvas se ponen a trabajar en una colonia sobre rosales, suelen reducir la infestación de forma notable en poco tiempo.
A veces los pulgones están protegidos por hormigas, que literalmente los “pastorean”. Pero también para eso las sírfidas están preparadas. Las larvas pueden secretar sustancias que en parte enmascaran su presencia ante las hormigas o reducen su agresividad. Cuando las larvas están saciadas, bajan al suelo, donde pupan y completan la metamorfosis hasta convertirse en un adulto alado.
Varias generaciones al año y un calendario ajustado a la presa
En nuestras condiciones, las especies de sírfidas más comunes suelen tener de cuatro a seis generaciones al año. Gracias a ello, pueden reaccionar rápido ante explosiones de pulgones y proteger las plantas durante buena parte de la temporada. En algunas situaciones, las larvas de sírfidos pueden constituir una parte importante de todos los depredadores de pulgón presentes en las plantas.
A nivel mundial se han descrito más de seis mil especies de sírfidos; aquí se encuentran cientos y en un solo jardín pueden aparecer muchas especies distintas. Además, cada una puede especializarse en una presa algo diferente. Los estudios también sugieren que las sírfidas pueden responder a señales químicas de plantas atacadas por pulgones, como si la planta pidiera ayuda por sí misma.

Polinización a distancia y proezas aéreas que sorprenden
De los polinizadores se habla casi siempre en relación con las abejas, pero las sírfidas también tienen un lugar fijo en los jardines. Su ventaja está en que se desplazan muy bien por el paisaje. Algunas especies migran hacia el sur durante la parte más fría del año y regresan cuando vuelve el tiempo más cálido. En estos desplazamientos van visitando plantas en floración sucesiva y así transportan polen también a mayores distancias.
En varias especies se supone que a lo largo de su vida son capaces de volar cientos e incluso más de mil kilómetros. Se ayudan de corrientes de aire a alturas de aproximadamente 150 a 1 000 metros sobre el suelo, y las mediciones han mostrado que pueden volar con gran agilidad a una velocidad de alrededor de tres metros por segundo.
Cómo atraer sírfidas al jardín y por qué no les conviene un césped estéril
A las sírfidas les gustan las zonas floridas de aspecto parecido a una pradera. Si el jardín está compuesto solo por un césped corto, muy segado y perfectamente “peinado”, para ellas es casi inhabitable y a menudo simplemente lo pasan de largo. Donde no encuentran flores ni refugios, por lo general no se reproducen, y el jardinero se queda sin sus beneficios.
Funcionan muy bien las plantas con flores ricas en néctar y polen. A menudo se recomiendan especies de umbelíferas como el eneldo, el hinojo, la zanahoria o el cilantro. También suelen atraerlas mucho los dientes de león, la milenrama, los asters y, en otoño, la vara de oro ornamental. Son útiles asimismo la facelia, el trigo sarraceno y la lobularia, igual que hierbas comunes como la menta, el tomillo, la mejorana o el perejil.
Los adultos suelen posarse sobre distintos objetos y, en general, por la combinación de vida adulta y larvaria, son sensibles a los pesticidas. Por eso conviene usar la química lo menos posible, sobre todo si queremos llevar el jardín de una forma más cercana a la naturaleza. Con la llegada de los días cálidos, es buena idea elegir zonas que dejaremos más tiempo sin segar, idealmente allí donde de manera natural florecen más plantas. El beneficio de los depredadores suele reflejarse también en un entorno más estable y una mejor cosecha, con menor presión de plagas.
Fuente: Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
Artículos relacionados
Truco sencillo para que los geranios crezcan rápido y florezcan todo el verano
Los geranios (pelargonios) pueden crecer con fuerza y llenarse de flores durante meses si se les da luz, riego equilibrado y un pequeño empujón al inicio. Un riego ocasional con agua azucarada y el pinzado regular marcan la diferencia.
Las hojas amarillas del pepino no siempre son una enfermedad
Que las hojas del pepino amarilleen no siempre significa enfermedad: a menudo es un problema de riego, luz o nutrición. Detectar la causa a tiempo suele bastar para recuperar la planta y salvar la cosecha.
Viejo truco para mantener los tomates frescos durante meses sin nevera
Guardar los tomates en ceniza de madera bien seca es un método tradicional que puede alargar su conservación durante semanas o incluso meses sin perder firmeza ni sabor. Solo requiere ceniza fina, buen aislamiento y un lugar fresco y seco.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.