Aviso para cultivadores de pimientos, las hojas arrugadas necesitan ayuda rápida
Cuando en plantones de pimiento por lo demás sanos empiezan a aparecer en las puntas hojas abarquilladas y con aspecto arrugado, no es un detalle para pasar por alto. Las hojas más jóvenes suelen ser las más sensibles y, en cuanto empiezan a parecer papel hecho una bola, la planta a menudo está señalando un problema que se agravará con rapidez. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, no hace falta recurrir a química agresiva. Basta con identificar la causa a tiempo y hacer una intervención sencilla para que el pimiento recupere vigor y pueda seguir creciendo y cuajando frutos.
La causa más frecuente son plagas chupadoras en el envés de las hojas
El arrugamiento de las hojas en los pimientos muy a menudo lo provocan plagas chupadoras. Aquí entran sobre todo pulgones, trips y araña roja. Son pequeños, se esconden en el envés y se alimentan succionando la savia. Con ello alteran el desarrollo de los tejidos jóvenes, y la hoja, al crecer, se deforma, se retuerce y se arruga. En trips y araña roja, además, es habitual que se instalen precisamente en las puntas de los brotes, porque las hojas nuevas y tiernas son las más atractivas para ellos.
Cómo reconocer pulgones trips y araña roja
Los pulgones suelen ser los más fáciles de ver a simple vista. Al dar la vuelta a la hoja puede encontrarse pequeños individuos verdes reunidos en colonias. Además del arrugamiento, pueden provocar un amarilleo progresivo y un debilitamiento general de la planta.
Los trips suelen pasar más desapercibidos. A menudo parecen hilos muy finos y claros o diminutas rayitas en el envés de la hoja. En fases tempranas aparecen larvas claras, y un síntoma típico son también vetas plateadas o amarillentas y el aclaramiento del tejido. Les favorecen especialmente el calor y la sequedad, así que en invernadero o durante días muy calurosos pueden dañar con una rapidez notable.
La araña roja también es pequeña y se multiplica con rapidez. Lo engañoso es que muchas veces se detecta solo cuando aparecen finísimas telarañas alrededor de hojas y tallos. En ese momento la infestación ya puede estar avanzada y conviene actuar con más constancia.
Si no encuentra plagas puede faltar calcio
Si revisa la planta a conciencia y no encuentra nada sospechoso ni en los tallos ni en el envés o el haz de las hojas, valore una carencia de nutrientes. En el pimiento, el arrugamiento de las hojas nuevas puede aparecer por falta de calcio. A menudo se suma el pardeamiento de las puntas o de los bordes de las hojas más jóvenes. En esa situación ayuda aportar calcio, preferiblemente con un abonado foliar, porque la planta lo absorbe más rápido por la hoja que por riego, sobre todo si el problema es agudo.
Ayuda respetuosa sin químicos cuando la infestación es pequeña
En cuanto detecte que las plagas apenas están empezando a asentarse, tiene una gran ventaja. Con una infestación leve se puede actuar de forma mecánica y suave. Ayuda retirar los insectos de las hojas con un algodón humedecido o un paño suave. Es importante repetir la revisión al día siguiente, porque algunos individuos pueden esconderse o, mientras tanto, pueden eclosionar nuevas larvas.
Purín de ortiga como pulverización de apoyo
Como apoyo casero y a la vez eficaz, funciona bien el purín de ortiga. Para una pulverización habitual cuando hay poca presencia, se diluye con agua en proporción 1:12. Su olor y composición normalmente no les resultan agradables a las plagas, y a la planta, en cambio, puede darle cierto empuje.
Si la infestación es más marcada, puede optarse por una versión más fuerte. Se prepara una mezcla en proporción 1 parte de purín y 10 partes de agua, y se añade 1 cucharadita de jabón natural, que ayuda a que el preparado se adhiera mejor a las hojas. Conviene repetir el tratamiento aproximadamente a los tres días, porque las plagas eclosionan de forma escalonada y una sola aplicación a menudo no basta.
Una revisión rápida decide la cosecha futura
Las hojas arrugadas en el pimiento son una señal de que hay que actuar de inmediato. Primero, revise la planta a fondo, especialmente el envés de las hojas y las puntas de los brotes. En cuanto identifique la plaga, con una intervención a tiempo a menudo bastará con retirarla de forma mecánica y aplicar una pulverización suave. Y si no encuentra ninguna plaga, centre la atención en la nutrición, sobre todo en un posible aporte de calcio. Reaccionar a tiempo suele marcar la diferencia entre un plantón que se recupera rápido y una planta que sufrirá durante mucho tiempo y reducirá la cosecha.
Fuente: Pepper Scale, Plukkers, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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