Qué puedes plantar aún en junio para llegar a la cosecha y a una explosión de flores
Si tienes la sensación de que la temporada de primavera ya pasó y los bancales están “ocupados”, junio te sacará pronto del error. El suelo está bien templado, los días son largos y muchas hortalizas, gracias a ello, arrancan con mucha rapidez. Precisamente en junio puedes resembrar tras una cosecha temprana, rellenar huecos en los bancales, plantar en recipientes en el balcón y, al mismo tiempo, preparar la cosecha para finales de verano y el inicio del otoño. Solo es importante elegir las especies adecuadas, vigilar la humedad y no dejar que las siembras recientes sufran con el calor.
Hortalizas que todavía llegas a sembrar en junio
Rábanos como apuesta rápida y segura
Los rábanos son de las siembras más agradecidas de junio, porque crecen rápido y a menudo se cosechan ya en 4 a 6 semanas. Elige un lugar soleado, aunque en días muy calurosos les viene bien un ligero sombreo. La clave es un riego regular; si les falta agua, se vuelven leñosos y picantes. Si siembras en tandas pequeñas y repetidas, obtendrás una cosecha continua en lugar de un pico de una sola vez.
Judías en suelo caliente
Tanto las judías de mata baja como las trepadoras son ideales para junio, porque necesitan calor y llevan mal la tierra fría. Dales el máximo de sol posible y, en las trepadoras, no olvides una estructura de apoyo para que puedan agarrarse y subir. El riego debe ser generoso sobre todo durante la floración y el cuajado de vainas; de lo contrario, la cosecha puede salir más floja.
Pepinos y calabacines para un arranque veraniego rápido
A los pepinos les encanta el calor, una humedad moderada y un suelo fértil. En junio pueden sembrarse o plantarse como plantel, tanto en el bancal como en recipientes grandes. Con los calabacines ocurre algo similar: son poco exigentes, pero agradecen espacio y riegos regulares dirigidos a la raíz. Si quieres limitar el oídio, riega mejor por la mañana y evita que las hojas permanezcan mojadas durante mucho tiempo.
Zanahoria incluso hasta finales de junio
La zanahoria también puede sembrarse en la segunda mitad de la primavera y a comienzos del verano; solo necesitas un suelo profundo, suelto y sin piedras para que las raíces no salgan deformadas. Es fundamental mantener una humedad uniforme durante la germinación; si no, nace de forma irregular. En semanas de mucho calor ayuda un acolchado fino o cubrir con una malla o tela ligera, que reduce la evaporación.
Aromáticas que conviene tener a mano en verano
Albahaca para la cocina y el balcón
La albahaca es un símbolo del verano y en junio se da de maravilla. Necesita calor, sol y riegos regulares, pero sin encharcar. Si vas despuntando las puntas y cosechando hojas de manera continua, la planta se vuelve más tupida y no se espiga tan rápido. En maceta, vigila que el sustrato no se seque por completo.
Perejil y cilantro como complementos infalibles
El perejil puede sembrarse de forma escalonada durante todo el verano; aguanta sol y semisombra, y va bien tanto en bancales como en jardineras. En el cilantro, la ventaja es su crecimiento rápido, por eso es perfecto para siembras repetidas. Con el calor, sin embargo, tiende a espigarse con facilidad, así que le favorecen riegos regulares y la cosecha de hojas jóvenes.
Flores que aún están a tiempo de lucirse a lo grande
Tagetes, petunias y girasoles
Los tagetes son resistentes, florecen durante mucho tiempo y, además, a menudo se dice que ayudan a repeler algunas plagas del suelo. Las petunias van bien en macetas y en el jardín; necesitan sol y riego regular, y en recipientes también un abonado ocasional. Los girasoles pueden sembrarse incluso en junio y aun así llegarán a florecer; conviene elegir un lugar soleado y contar con tutores en las variedades más altas, especialmente en zonas ventosas.
Consejos prácticos para que las siembras de junio prosperen
Riego a la hora adecuada
En junio ya suelen llegar días de calor, en los que el agua se evapora rápidamente del suelo. Riega idealmente por la mañana o al atardecer, para que la humedad llegue a las raíces y no se pierda enseguida en la superficie. En siembras recientes conviene un riego fino y más frecuente; en plantas ya establecidas, mejor menos a menudo pero más a fondo.
Acolchado, nutrición y protección frente a plagas
El acolchado ayuda a mantener el suelo más fresco y húmedo y, además, limita las malas hierbas. Aporta nutrientes según las necesidades del cultivo; a menudo basta con compost o un abono orgánico. Revisa con frecuencia las hojas y también el envés, donde a las plagas les gusta esconderse, y actúa a tiempo con métodos respetuosos, por ejemplo, retirándolas a mano o usando preparados a base de jabón.
Junio es una gran oportunidad para completar el jardín con hortalizas de crecimiento rápido, aromáticas fragantes y flores que te darán alegría hasta el otoño. Si controlas la humedad, el suelo y mantienes cuidados regulares, la segunda mitad de la temporada puede ser tan abundante como la primavera.
Fuente: Gardening Know How, iZahrádkář, autorský text, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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