Cómo lograr que los geranios florezcan sin parar de primavera a otoño
Los geranios están entre las plantas de balcón más populares porque soportan mucho sol, con los cuidados adecuados crecen rápido y florecen durante mucho tiempo. Aun así, ocurre que en pleno verano se debilitan, se estiran buscando luz o florecen solo en oleadas cortas. La causa más habitual suele ser un riego desequilibrado, falta de luz, sustrato agotado y también que la planta invierte energía en brotes largos en vez de ramificar y formar capullos.
La buena noticia es que, para prolongar la floración, a menudo basta con seguir una regla: favorecer la emisión de brotes nuevos y, al mismo tiempo, evitar que la planta se agote innecesariamente. Para ello existen varios métodos sencillos que se pueden combinar según el estado del geranio.
Pinzado, la vía más rápida para un arbusto más tupido
En cuanto vea las puntas tiernas y recién crecidas de los tallos, pellízquelas y retírelas con suavidad. Así la planta recibe el impulso para activar las yemas inferiores, empezar a ramificar y producir más tallos floríferos. Cuanto más ramificado está el geranio, más puntos tiene para formar capullos.
Algunos cultivadores incluso eliminan los primeros capullos para que, al inicio de la temporada, la planta se centre en raíces y masa vegetal. Esto va especialmente bien en plantas más débiles o en las que se han trasplantado recientemente.
Cómo multiplicar plantones fuertes con ayuda de la vitamina C
Los geranios se pueden multiplicar prácticamente en cualquier momento, pero el mayor porcentaje de éxito suele darse en la parte cálida del año. Elija tallos sanos y firmes, sin signos de enfermedad. En la planta madre haga un corte recto justo por encima de una yema foliar para que la herida cicatrice con facilidad. Después, acorte el esqueje justo por debajo del punto donde nacen las hojas.
En lugar de un enraizante clásico, puede utilizarse una solución de vitamina C. En un vaso mida unos 250 ml de agua y disuelva en ella una tableta de Celaskon. Sumerja los esquejes durante unos minutos en la solución y luego plántelos en una maceta pequeña con sustrato para geranios. Lo ideal es un lugar cálido y luminoso. Aproximadamente a las 3 o 4 semanas deberían haber enraizado y estar listos para el trasplante.
Riegue las plantas jóvenes con más moderación, mientras que los geranios mayores necesitan un riego regular para que el sustrato no llegue a secarse por completo. A la vez, conviene recordar que la tierra permanentemente encharcada perjudica a las raíces, por lo que es mejor regar más a menudo en menor cantidad y vigilar el drenaje.
Luz, calor y agua deciden la duración de la floración
Los geranios pueden florecer muchísimo tiempo en buenas condiciones, a veces hasta bien entrado el otoño. Cuando tienen suficiente luz, calor y un riego equilibrado, la planta no entra en un reposo marcado y puede ir produciendo flores de forma continua. Por eso en invierno les van bien los alféizares soleados o un invernadero luminoso, si sabe proporcionarles luz y no los riega en exceso.
Yodo como apoyo prudente para la floración
Uno de los trucos menos conocidos es un abonado muy suave con yodo. En las plantas participa en una correcta gestión del agua y en el refuerzo de la resistencia. En especies con flor también se le atribuye la capacidad de prolongar el periodo de floración, siempre que se use en una cantidad segura y muy pequeña.
El procedimiento es sencillo: añada 1 gota de yodo farmacéutico común a 1 litro de agua. De esta solución vierta aproximadamente 50 ml a lo largo del borde interior de la maceta. Es importante no superar la dosis, porque demasiado yodo puede dañar las raíces.
No use yodo a la vez que fertilizantes que ya lo contengan. En ese caso, la dosis final podría ser innecesariamente alta.

Leche una vez por semana como riego de apoyo
Algunos cultivadores riegan los geranios de vez en cuando con leche, normalmente aproximadamente una vez por semana en una dosis pequeña. La idea es aportar minerales que intervienen en la formación de flores y en la firmeza de las raíces. La leche contiene, entre otros, potasio, calcio, fósforo y magnesio, y puede favorecer la capacidad de la planta para absorber nutrientes del sustrato. También aquí se cumple que menos es más y que la leche no debe sustituir los cuidados habituales.
Abono de levadura, un método tradicional para una floración más abundante
La levadura es un viejo remedio casero para estimular el crecimiento y la floración. Prepare aproximadamente 2,7 a 3 litros de agua reposada, unos 100 g de levadura fresca y media taza de azúcar. Primero disuelva la levadura en una pequeña cantidad de agua templada; después vierta la mezcla en un recipiente con el agua reposada y añada el azúcar. Cubra el recipiente con una tela y deje que la mezcla fermente, removiendo de vez en cuando.
Cuando la fermentación se calme y dejen de formarse burbujas en la superficie, el concentrado está listo. Para usarlo, diluya 1 taza de este abono en 10 litros de agua reposada y riegue los geranios aproximadamente una vez cada dos semanas. Esa regularidad suele ser suficiente para que las plantas tengan energía para formar brotes nuevos y flores.
Estimulación por estrés con un alfiler, cuando funciona incluso en un geranio “perezoso”
Si el geranio lleva mucho tiempo sin flores y, sin embargo, por lo demás se ve sano, a veces se utiliza un método de estrés leve. Coja una aguja de coser limpia o un imperdible y desinféctelo a conciencia. Luego haga pinchazos en los tallos más gruesos de manera que la punta atraviese hasta salir por el otro lado. En un tallo grueso suelen bastar 2 o 3 pinchazos; en plantas con varios tallos fuertes, puede hacer pinchazos en cada uno.
Esta técnica desestabiliza ligeramente a la planta y puede motivarla a formar capullos, porque empieza a dirigir más energía a la reproducción mediante flores. El resultado suele verse en una o dos semanas. Sin embargo, conviene considerarlo un último recurso y trabajar siempre con higiene, para no introducir infecciones en los tejidos.
Qué sacar en claro para que florezcan toda la temporada
La base más fiable para los geranios es mucha luz, un riego equilibrado y pinzados regulares, que mantienen la planta compacta y llena de brotes nuevos. A esto puede añadir métodos de apoyo suaves según haga falta, ya sea el enraizamiento de esquejes con vitamina C, el abonado con levadura o el uso muy prudente de yodo. Cuando no sobrecarga el geranio y, a la vez, lo va renovando de forma continua, se lo recompensará con una floración larga y abundante hasta el otoño.
Fuente: Gardenary, Urob si sám, RHS, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
Artículos relacionados
Los guisantes crecerán más rápido y sanos si los ayudas con bacterias
El guisante es un clásico del huerto: fácil de cultivar, rápido de cosechar y muy agradecido en la cocina. Con la ayuda de bacterias fijadoras de nitrógeno, también mejora el suelo para los cultivos posteriores.
Por qué los tomates en el invernadero florecen pero no dan fruto y cómo solucionarlo
Si tus tomates en el invernadero florecen mucho pero no cuajan, el problema suele estar en la polinización y en el ambiente. Con vibración suave, ventilación y un riego bien dirigido puedes mejorar el cuajado rápidamente.
El secreto de una cosecha abundante de arándanos está en unas cuantas reglas clave
Para lograr arándanos grandes, dulces y en cantidad, la clave está en un lugar bien soleado, un sustrato claramente ácido y cuidados constantes sin excesos. Con un riego equilibrado, un abonado adecuado y podas a tiempo, el arbusto se mantiene productivo durante años.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.