Plantas invasoras que pueden meterte en problemas con las autoridades
Las plantas invasoras aparecen cada vez con más frecuencia en el paisaje checo y no es raro que se instalen por sí solas también en el jardín, junto a la valla o en un terreno descuidado de la parcela vecina. A primera vista pueden parecer inofensivas, a veces incluso decorativas, pero su principal “virtud” es la capacidad de ocupar rápidamente el espacio, desplazar a las especies autóctonas y convertirlo poco a poco en una superficie uniforme donde a las demás plantas no les va bien.
No se trata solo de estética o de que tendrás más trabajo desherbando. En muchas especies invasoras el problema es también que se expanden al entorno y dañan la naturaleza, y algunas además pueden resultar peligrosas para personas o animales. Si dejas una planta así sin actuar, a menudo acaba en que tendrás que deshacerte de ella durante años. En casos extremos incluso puedes acabar en conflicto con las autoridades, porque en determinadas especies su presencia y eliminación se controla con mucha severidad.
Dónde comprobar qué es una especie invasora y qué no
Las listas de especies invasoras y alóctonas se actualizan de forma continua, porque cambian su distribución y el nivel de riesgo. Si no estás seguro de qué te está creciendo en la parcela, conviene comparar la planta con la información de las páginas del Ministerio de Medio Ambiente y de la Agencia de Protección de la Naturaleza y del Paisaje de la República Checa. También son útiles las bases de datos especializadas que publica el Instituto Botánico de la Academia de Ciencias de la República Checa, u organizaciones centradas en la conservación de la naturaleza. Si la situación no está clara, no pasa nada por recurrir a un especialista y pedir confirmación de la especie antes de que el problema se descontrole.
Diez especies que es mejor no tolerar en el jardín
Falsa acacia

La falsa acacia se plantaba mucho antes, porque crece casi en cualquier sitio, florece de forma llamativa y su aroma es para mucha gente un símbolo del inicio del verano. Pero precisamente esa resistencia se ha convertido en una debilidad del paisaje. Se propaga no solo por semilla, sino también por brotes de raíz, por lo que se extiende con facilidad más allá de la plantación y va ocupando el lugar de las especies leñosas autóctonas. Si no quieres falsa acacia en tu terreno, cuenta con intervenciones repetidas, porque talar el árbol a menudo no basta.
Heracleo gigante

El heracleo es una de las plantas invasoras más peligrosas que existen. Tiene un aspecto imponente y para algunos incluso vistoso, pero su savia, combinada con el sol, puede provocar quemaduras graves. Quien lo encuentre en su parcela debería actuar rápido y, sobre todo, con seguridad. La manipulación exige una protección rigurosa de la piel, mangas largas y guantes resistentes. En el heracleo es importante retirar la planta con raíces y evitar que rebrote o llegue a semillar.
Bledo rojo

El bledo es un ejemplo típico de mala hierba introducida que “viajó” con la semilla o con el transporte. Los mayores daños los causa en los cultivos, y en los jardines puede comportarse con la misma dureza. Crece rápido, produce una gran cantidad de semillas y en algunas zonas ya resulta difícil de frenar incluso con tratamientos, porque puede desarrollar resistencia. Cuando aparece, compensa intervenir a tiempo, antes de que llegue a madurar.
Polygonum japonés

El polygonum suele presentarse como un arbusto ornamental discreto que podría tapar un rincón feo. En realidad es una de las plantas invasoras más agresivas, capaz de adueñarse por completo del jardín. Se propaga con extrema rapidez, forma masas densas y sus partes subterráneas pueden sobrevivir incluso a intervenciones poco cuidadosas. Si el polygonum se establece, la eliminación suele ser de largo recorrido y exige constancia; a veces incluso la aplicación dirigida de un producto adecuado directamente sobre el sistema radicular.
Zumaque de Virginia

El zumaque resulta tentador como ejemplar aislado de aire exótico que en otoño se tiñe de forma espectacular. Por eso algunas personas lo plantan sin saber que se están buscando problemas. Puede propagarse por chupones, coloniza el entorno y su crecimiento a menudo es difícil de mantener dentro de límites razonables. Además, se cita como especie leñosa tóxica, así que conviene manipularla con precaución, sobre todo donde haya niños.
Lluvia de oro

El arbusto conocido como lluvia de oro seduce con racimos colgantes de flores amarillas, de aspecto festivo y muy fotogénico. Aun así, es una planta que conviene no introducir en el jardín si buscas un entorno seguro para la familia y las mascotas. La lluvia de oro es muy venenosa, y el mayor riesgo lo representan las semillas escondidas en las vainas. Con esta especie leñosa es importante no dejarse llevar por la belleza de la floración y priorizar la seguridad.
Ailanto

El ailanto es un árbol extremadamente resistente originario de Asia, capaz de soportar la sequía, el ambiente urbano y las zonas abandonadas. Precisamente por eso crece muy rápido y puede dominar un área amplia en poco tiempo. Desplaza a las especies locales y deja tras de sí masas donde a otras plantas les cuesta abrirse paso. Si intentas eliminarlo, conviene contar con que puede rebrotar desde el tocón, por lo que suele ser necesario combinar métodos mecánicos con un tratamiento dirigido de las superficies de corte.
Hiedra común
La hiedra está muy extendida y mucha gente la considera una trepadora práctica para paredes o vallas. Pero sus raicillas adherentes pueden meterse en grietas pequeñas y, con el tiempo, dañar la estructura; en casas puede causar más perjuicio que beneficio. Además, se expande con facilidad y salta a parcelas vecinas donde nadie la quiere. Si cultivas hiedra, es imprescindible una reducción regular y constante para que no se convierta en un problema imposible de controlar.
Lantana

La lantana llama la atención por sus flores intensas, que pueden cambiar de tono a lo largo de la temporada. Esa variabilidad y la floración abundante la convierten en una ornamental muy apreciada. Sin embargo, en condiciones más cálidas puede extenderse más de lo que imaginas y empezar a competir por el espacio con otras especies en el jardín. Si quieres disfrutarla, es más sensato cultivarla en maceta, donde controlas su crecimiento y evitas una expansión sin control.
Lupino perenne, también llamado lupino

El lupino es una vivaz tradicional de ambientes rurales que casi todo el mundo conoce, y existe en una amplia gama de cultivares de distintos colores. En el parterre queda precioso, pero tiene capacidad para expandirse con tenacidad, formar manchas extensas y desplazar poco a poco a otras plantas. A menudo, además, se escapa del jardín hacia el entorno, lo que puede molestar no solo a la naturaleza, sino también a los vecinos, a quienes con el tiempo les aparece en la parcela sin invitación. Quien no quiera tener lupinos literalmente por todas partes debería pensárselo muy bien antes de cultivarlos.
Qué hacer si descubres una planta invasora en tu parcela
La regla básica es sencilla: actuar a tiempo y no permitir que la planta semille o refuerce el sistema radicular. En las especies peligrosas, piensa en proteger la piel; y en las plantas que se propagan por rizomas, ten en cuenta que una simple siega a menudo empeora la situación porque las estimula a crecer aún más. Si no tienes claro el procedimiento, es más seguro pedir recomendaciones a especialistas. En el jardín se cumple que una planta invasora rara vez desaparece sola, pero casi siempre intenta, con el tiempo, adueñarse de toda la parcela.
Fuente: NKZ, The Srruce, Gardening Know How, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
Artículos relacionados
Cómo elegir el melón de agua perfecto y no volver a llevarte uno harinoso e insípido
El melón de agua puede ser el mejor refresco del verano, pero una mala elección acaba en pulpa harinosa y poco dulce. Aprende a fijarte en señales sencillas para llevarte siempre uno maduro, jugoso y sabroso.
Si dejas entrar esta mala hierba en el jardín, te arrepentirás de haberlo pensado dos veces
La grama dedo (troskut prstnatý) parece inofensiva, pero se extiende con rapidez y acaba dominando parterres y césped. Si actúas a tiempo, su control es mucho más sencillo y seguro para el resto de plantas.
El cambio climático amenaza la cosecha y transforma la fruta en los jardines checos
El adelanto de la primavera, las heladas tardías y los veranos más secos y calurosos están reduciendo cosechas y cambiando la calidad de la fruta. Manzanos, pequeños frutos, cerezos y, sobre todo, albaricoqueros, requieren cada vez más adaptación y medidas de protección.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.