El corte de agosto en las fresas para que el año que viene no haya poca fruta ni salga pequeña

La mayoría de los aficionados ya conoce los cuidados habituales de las fresas durante la temporada, pero el periodo justo después de la recolección suele decidir cómo estará el bancal el año que viene. Tras fructificar, las matas necesitan regenerarse, fortalecer las raíces y formar nuevas partes de la planta que en la siguiente campaña alimentarán tanto las flores como los frutos. Si en agosto las ayuda con la intervención adecuada, se lo devolverán con macollas más tupidas y una mayor cantidad de fresas dulces.
Paso radical: después de la cosecha, fuera las hojas
En cuanto recoja las últimas fresas, conviene liberar las matas de las hojas viejas. En la práctica, significa recortar la masa foliar dejando sobre todo los pecíolos y el corazón de la planta. La idea no es solo estética, sino principalmente preventiva. En las hojas viejas pueden quedarse plagas o restos de enfermedades, y mantener las partes afectadas aumenta innecesariamente la presión de infecciones para el siguiente periodo.
No se recomienda echar las hojas cortadas al compost. Es más seguro eliminarlas para que posibles enfermedades y plagas no sigan propagándose. Además, al aclarar las matas, la planta redirige energía al sistema radicular, lo que favorece la fuerza y la vitalidad del cultivo para el año siguiente.
Ajuste de tallos y selección de lo más fuerte
Después de recortar las hojas, también tiene sentido revisar los tallos y el estado general de las plantas. Si algunas partes se ven claramente débiles, dañadas o enfermas, es mejor retirarlas y dejar solo las más fuertes y sanas. Esta limpieza ayuda a que el bancal se airee mejor, se seque más rápido tras la lluvia y, en conjunto, reduce el riesgo de problemas a finales de verano y en otoño.
Tratamiento tras el corte y protección frente a enfermedades
Conviene tratar las fresas recién recortadas con un producto destinado a las enfermedades más habituales del fresal. No es un paso innecesario: tras el corte, el cultivo es más sensible y, al mismo tiempo, intenta rehacer rápidamente hojas nuevas. Si en su jardín tiene problemas recurrentes de manchas foliares o podredumbres, este periodo es especialmente práctico como prevención, para que la planta entre en la siguiente fase de crecimiento en las mejores condiciones.
Abonado tras la temporada y qué aportar al suelo
Después de la cosecha y el recorte, las fresas agradecen un abonado. A menudo se menciona la nutrición nitrogenada, que ayuda a arrancar la formación de nueva masa verde. Los hortelanos eligen, por ejemplo, estiércol, urea o extractos naturales de hierbas. En variedades corrientes, este aporte de nutrientes se gestiona ya durante el verano, pero es importante no pasarse con las dosis para que las plantas no se desboquen y no se resienta la calidad.
Riego de agosto con solución de levadura
A principios de agosto se puede reforzar el fresal con una solución de levadura, que muchos cultivadores consideran un estimulante ecológico sencillo, sin necesidad de productos caros. Se recomienda añadir también un fertilizante completo con fósforo y potasio, porque estos elementos favorecen las raíces y la resistencia general de la planta, lo que luego se nota en el tamaño y el sabor de los frutos en la próxima temporada.

Cómo preparar el aporte de levadura
Para la solución necesita 50 g de levadura fresca, 1 litro de agua templada y 1 cucharada sopera de azúcar. Mezcle todo y deje reposar aproximadamente un día. Después, diluya la mezcla en proporción 1 parte del preparado por 5 partes de agua. Para cada mata se usa alrededor de medio litro de la solución ya diluida. Si no tiene levadura fresca, puede usar seca: aproximadamente 1 cucharadita. La cantidad preparada suele alcanzar para unas 10 plantas.
Consejo: Después del riego con levadura, vigile la humedad del suelo. Las fresas responden mejor a riegos regulares y moderados que a encharcamientos puntuales.
Qué le aportará este cuidado en la próxima temporada
La combinación de recorte, higiene del cultivo, protección frente a enfermedades y una nutrición dirigida ayuda a las fresas a formar raíces fuertes y hojas nuevas sanas. Esa es precisamente la base de una floración abundante y, después, de un buen cuajado. Si no se toma a la ligera el manejo de agosto, el bancal estará más vigoroso el año que viene y usted cosechará más fresas grandes y dulces.
Fuente: Urob si sám, Gardenia, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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