Calta palustre para jardines húmedos, una vivaz fácil con flores de primavera
La calta palustre, en latín Caltha palustris, es una vivaz resistente que va de maravilla en lugares con suelo húmedo de forma prolongada. Se planta sobre todo en las orillas de estanques, arroyos y charcas, pero también prospera en cunetas con agua o en parterres donde se mantiene un nivel freático alto. Aunque se asocia mucho al agua, no es imprescindible tener un estanque en el jardín. Lo importante es que la planta tenga asegurada la humedad, o que el emplazamiento se inunde con regularidad. La calta, de hecho, crece de manera natural sobre sustratos enlodados.
Aspecto, tamaño y época de floración
La planta suele alcanzar aproximadamente 20 a 50 cm tanto de altura como de anchura, según las condiciones y la riqueza del lugar. Tiene hojas verde oscuro y flores llamativas, por lo general amarillas y reunidas en inflorescencias. El periodo principal de floración va de abril a junio. Con la humedad y el tiempo adecuados, a menudo vuelve a emitir flores a finales de verano, aunque la segunda floración suele ser más discreta que la primaveral. Por el color de sus flores atrae a los polinizadores y se considera una planta melífera.
Dónde usar la calta en el jardín
Lo más habitual es emplearla en los bordes de láminas de agua y junto a cursos de agua, pero también encaja en zonas tipo humedal dentro de los parterres, en lugares con suelo permanentemente encharcado o en mini jardines acuáticos en recipientes. Curiosamente, puede arraigar incluso entre piedras o en el césped si dispone de agua suficiente. En la práctica, es una solución excelente para rincones problemáticos del jardín donde otras vivaces se pudren o sufren.
Ubicación, suelo y pH
La calta prefiere un lugar soleado, pero tolera también una ligera semisombra. El suelo puede ser húmedo hasta pantanoso, incluso con un alto contenido de materia orgánica, turba o directamente barro. En cuanto a la reacción del suelo, le va bien un rango aproximado de pH 6,1 a 7,8. Una gran ventaja es que no es excesivamente exigente con el tipo de sustrato, siempre que se cumpla la condición básica: humedad suficiente.
El riego es clave, la sequía la supera gracias a los rizomas
El riego debe ser muy abundante, sobre todo hasta finales de junio, cuando la planta crece y florece con más intensidad. Si más adelante el nivel de agua del estanque o del arroyo baja, por ejemplo por la sequía, la parte aérea puede secarse parcialmente. Esto no significa automáticamente el fin de la planta. La calta puede pasar el mal periodo gracias a sus rizomas subterráneos, desde los que vuelve a brotar en cuanto regresa la humedad.
Mejor evitar el abonado
A la calta, por lo general, le sienta bien no abonarla. Añadir fertilizantes puede provocar síntomas típicos de exceso de abonado, como secado de hojas, manchas o un debilitamiento general del crecimiento. Además, cerca de elementos con agua, abonar es problemático por otro motivo: los nutrientes pueden escurrirse al agua y favorecer el crecimiento indeseado de algas. Normalmente a la planta le basta con lo que obtiene del agua y de los sedimentos del suelo húmedo.
Multiplicación por división y por semilla
Lo más fiable es la división de rizomas en primavera u otoño, normalmente en marzo o en el periodo de septiembre a octubre. También puede multiplicarse por semillas. En la naturaleza, las semillas suelen dispersarse con el agua, y se puede imitar un método parecido en el jardín: se echan las semillas a una lámina de agua y parte de ellas se depositan en la orilla. Si allí encuentran un lugar constantemente húmedo, pueden germinar. Las semillas también pueden esparcirse a lo largo de un arroyo, una cuneta o en taludes que se inundan con regularidad. Durante la floración es mejor no dividir ni trasplantar la planta y esperar a la primavera o al otoño.
Trasplante, poda y mantenimiento habitual
La calta no suele requerir trasplantes frecuentes y la poda tampoco es necesaria. Basta con retirar de forma periódica las partes aéreas que vayan muriendo, especialmente si la planta reacciona a la bajada del nivel de agua en verano. Por lo demás, es una vivaz poco exigente que, en un lugar adecuado, se mantiene durante años sin cuidados complicados.
Resistencia al frío y cultivo en maceta
La resistencia al frío es muy buena y la calta soporta incluso inviernos duros. Solo hay que prestar atención a las plantas en recipientes, porque el cepellón puede helarse con más facilidad en una maceta. En ese caso, conviene proteger el recipiente en invierno o trasladarlo a un lugar fresco, por ejemplo un garaje o un sótano. Alternativamente, puede cultivarse en recipiente solo de forma estacional.

Las enfermedades y las plagas suelen ser más bien la excepción
La calta es, en general, resistente. Si aparecen problemas, lo más habitual es que estén relacionados con errores de cultivo, sobre todo falta de agua o, por el contrario, exceso de abonado. Manteniendo un emplazamiento húmedo y sin fertilizaciones innecesarias, la planta suele ser estable y sin complicaciones.
Variedades interesantes para distintos tipos de flor
Además de la forma habitual de flor amarilla, existen variedades con flores de forma y color diferentes. Es popular, por ejemplo, Alba, con flores blancas sencillas. Para quienes prefieren flores dobles, convienen cultivares amarillos como Flore Pleno, Multiplex o Plena. También existe Semiplena, que suele presentar flores semidobles a dobles. Eligiendo la variedad se puede cambiar fácilmente el efecto de la plantación sin modificar las exigencias de cultivo.
Aviso importante de seguridad
Las hojas frescas contienen anemonina, una sustancia que puede irritar el tracto digestivo. En las hojas secas esta sustancia desaparece, pero aun así no es adecuado utilizar la planta para experimentos caseros y no es ideal plantarla donde pueda estar al alcance del ganado.
En el pasado, las hojas secas se mencionaban también como un recurso relacionado con dejar de fumar, pero ese uso no se recomienda sin orientación profesional. Desde el punto de vista del jardín, la calta es sobre todo una planta bonita y práctica para lugares donde el agua es más que suficiente.
Fuente: Niepodlewam, Gardening Know How, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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