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Tijereta en el jardín temido atacante o ayudante sorprendentemente útil

July 2, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Tijereta en el jardín temido atacante o ayudante sorprendentemente útil
Tijereta / Foto: Depositphotos
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La tijereta común es uno de esos insectos que a menudo despiertan rechazo. Es discreta, se esconde rápido en cualquier rendija y sus características “pinzas” al final del cuerpo parecen un arma. Precisamente ese aspecto está detrás de la idea extendida de que la tijereta ataca a las personas, pellizca y es dañina para las plantas. En realidad, casi siempre es un malentendido: la tijereta no es agresiva, no busca al ser humano y, en una situación normal, no tiene motivo para defenderse.

Cuando una tijereta entra en casa o aparece en una maceta, la primera reacción suele ser intentar eliminarla cuanto antes. Sin embargo, su presencia a menudo indica que el entorno es bastante natural, con suficientes refugios, humedad y alimento. En el jardín, la tijereta puede ser más bien una señal de equilibrio que un problema.

Las pinzas no son un instrumento de ataque contra las personas

Las pinzas, llamadas técnicamente cercos, le sirven a la tijereta sobre todo para manipular el alimento, durante el apareamiento y como recurso defensivo en caso extremo. Si la coge con la mano o la aprieta, puede intentar “pellizcar”, pero normalmente es un cierre débil que en la mayoría de las personas no provoca más que un sobresalto momentáneo. No es venenosa, no transmite ninguna “toxina de tijereta” y desde luego no intenta atacar a las personas de forma intencionada.

Lo que parece un arma agresiva es, en realidad, sobre todo una herramienta para la vida diaria y el último recurso de defensa.

Cazadora nocturna de pulgones y otros pequeños insectos

La tijereta está activa principalmente al anochecer. Durante el día se refugia en lugares húmedos, sombríos y protegidos, por ejemplo bajo una maceta, una tabla, una piedra, en una capa espesa de acolchado o en los pliegues de las hojas. Por la noche, sin embargo, se convierte en una cazadora atenta que recorre las plantas en busca de presas pequeñas.

En su menú hay pulgones, ácaros, larvas y otros insectos de cuerpo blando que pueden debilitar rápidamente tanto hortalizas como plantas ornamentales. Además de alimento vivo, también aprovecha restos orgánicos y partes muertas de las plantas, contribuyendo así a la “limpieza” del jardín. Desde este punto de vista, la tijereta puede ser una aliada natural, especialmente donde no quiere usar tratamientos químicos y busca un cuidado más sostenible.

Cuándo la tijereta puede ser un problema

Aunque la tijereta suele ser útil, hay situaciones en las que su presencia puede resultar molesta. Si hay muchísimas tijeretas y, al mismo tiempo, no disponen de suficiente presa pequeña, pueden pasarse también a alimentos vegetales más tiernos. A veces entonces mordisquean frutos maduros, por ejemplo fresas, albaricoques o fruta muy madura caída al suelo. Del mismo modo, pueden dañar pétalos delicados de algunas flores, típicamente en dalias, caléndulas o crisantemos, donde los daños se aprecian sobre todo por la mañana.

Es importante distinguir si la tijereta realmente provoca el daño principal o si solo aprovecha partes ya dañadas o sobremaduras. A menudo ocurre que la tijereta llega a un fruto que ya tiene una grieta, ha sido empezado por una babosa o está empezando a fermentar. Entonces parece la culpable, pero en realidad solo “remata” un alimento fácilmente accesible.

La tijereta en la maceta y debajo de ella qué quiere decir

Encontrar una tijereta debajo de una maceta es muy habitual. Ese lugar ofrece un microclima ideal: sombra, una temperatura más estable y, sobre todo, humedad. Allí las tijeretas descansan durante el día y al anochecer salen a cazar por las plantas cercanas. Si le parece que hay varias en un mismo punto, no tiene por qué ser una “invasión” en el sentido humano, sino un refugio compartido con buenas condiciones.

También es interesante su comportamiento reproductivo. Las tijeretas están entre los insectos en los que aparece un cuidado de la descendencia bastante notable. La hembra vigila los huevos, los limpia y permanece con ellos para aumentar la probabilidad de supervivencia de las crías. Así que, si se topa con pequeños huevos claros en un rincón protegido, no es necesariamente motivo de pánico, sino una muestra del ciclo natural que transcurre de forma discreta en el jardín.

Tijereta / Foto: Depositphotos
Tijereta / Foto: Depositphotos

Cómo adaptarse a las tijeretas sin intervenciones innecesarias

Si las tijeretas no causan daños visibles, a menudo lo mejor es dejarlas tranquilas. En el jardín ayudan a regular plagas y favorecen el equilibrio natural. Si, en cambio, observa mordisqueo en flores o en fruta madura, suele ayudar más cambiar las condiciones que aplicar un control generalizado. Retire con regularidad los frutos sobremaduros y los caídos que las atraen, y vigile los puntos con exceso de humedad y refugios muy densos justo junto a las plantas más sensibles.

También conviene ver a la tijereta como parte de un panorama más amplio. Donde prosperan las tijeretas, a menudo también prospera su presa, por ejemplo los pulgones. Si hay muchas tijeretas, puede significar que el jardín ofrece suficiente alimento y refugio. En lugar de eliminarlas de inmediato, merece la pena buscar la causa: una sobrepoblación de plagas o un exceso de comida fácil.

Aliada natural de las plantas y también de las personas

La tijereta no es un atacante peligroso en el sentido estricto. Es una habitante nocturna del jardín, más bien tímida, que pasa la mayor parte del día escondida y solo se deja ver cuando la molestamos o cuando aparece en frutos que queríamos cosechar. En muchos casos, sin embargo, trabaja precisamente a su favor: caza pequeños insectos, ayuda con la limpieza de restos orgánicos y completa la red de depredadores naturales.

Si mira a la tijereta como un indicador de un jardín vivo, también cambiará su reacción. En vez de miedo y una intervención rápida, puede optar por observar y hacer pequeños ajustes en el manejo. Y a menudo descubrirá que la tijereta es menos “enemiga” y más una ayudante silenciosa que por la noche hace un trabajo que, de otro modo, recaería en la química o en su tiempo.

Fuente: Natura Bohemica, Agromanual, Nature, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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