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Cuando las tuyas se ponen marrones por dentro la clave es cuidarlas bien y actuar rápido

August 19, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Cuando las tuyas se ponen marrones por dentro la clave es cuidarlas bien y actuar rápido
Hacer que la tuya se ponga marrón / Depositphotos
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Pardeamiento de la tuya
Pardeamiento de la tuya / Depositphotos

Las tuyas están entre las coníferas más plantadas en los jardines porque soportan bien el tiempo, mantienen la forma y se quedan verdes todo el año. Por eso asusta cuando de pronto notas que, dentro del arbusto o en medio del seto, el follaje se seca y se vuelve marrón. En las tuyas el problema suele empezar de manera discreta, pero si se pasa por alto el momento adecuado puede llegar a haber muerte de brotes y un clareado progresivo de toda la planta. Aun así, una reacción a tiempo suele significar que la situación se puede controlar y que la tuya vuelve a compactarse y a reverdecer.

El culpable más frecuente suele ser el moho o una enfermedad fúngica

El pardeamiento en el interior de las tuyas puede tener varias causas, pero las enfermedades por hongos son muy habituales. Se manifiestan con cambio de color, pérdida de vigor y la muerte gradual de las escamas y de los brotes jóvenes. En un seto denso, además, la humedad se queda retenida y el aire circula peor, lo que crea condiciones ideales para que el problema se extienda. Si el pardeamiento avanza rápido, aparecen puntas de brotes secas o se forman manchas marrones más amplias dentro del arbusto, conviene actuar de inmediato y, al mismo tiempo, comprobar si la planta presenta otros signos de debilitamiento.

Pulverización casera de ajo como primeros auxilios rápidos

Como medida casera sencilla, a menudo se menciona una solución de ajo, que puede actuar como apoyo natural antibacteriano y antifúngico. Se prepara añadiendo aproximadamente 10 dientes de ajo prensados a un litro de agua. Mezcla bien y deja reposar unas 24 horas para que los compuestos activos se liberen en el agua. Después cuela la solución y úsala en pulverización sobre las partes problemáticas de las tuyas, idealmente también hacia el interior del arbusto, donde el daño suele ser más evidente.

Con qué frecuencia pulverizar y cuándo aumentar la intensidad

En problemas leves se recomienda aplicar una vez al día y observar los cambios. En cuanto veas que el pardeamiento se detiene y los nuevos brotes se ven más sanos, puedes pasar poco a poco a un uso menos frecuente y centrarte sobre todo en la prevención. Si las tuyas están en mal estado y el pardeamiento se extiende, se puede aumentar la frecuencia a corto plazo hasta pulverizar dos veces al día. Es importante no descuidar los cuidados en paralelo, porque la pulverización por sí sola no resolverá el problema si la causa está en las condiciones de cultivo.

No siempre es una enfermedad: a menudo la causa está en los cuidados y en las condiciones del jardín

Que el follaje se vea marrón en el interior de las tuyas no tiene por qué significar automáticamente una infección. Una razón frecuente es la falta de luz en el centro del arbusto, sobre todo en setos viejos y muy recortados. Cuando el sol no llega al interior, el follaje interno se debilita, amarillea y acaba secándose. El riego juega un papel igual de importante. Regar demasiado poco provoca desecación y estrés, mientras que el encharcamiento prolongado puede favorecer el desarrollo de hongos y el debilitamiento de las raíces.

Foto: Nature Hills
Foto: Nature Hills

Plantación demasiado densa y competencia por el agua y los nutrientes

Si las tuyas están plantadas demasiado juntas, pueden competir entre sí. Las raíces no tienen entonces suficiente espacio para captar agua y nutrientes, y a las plantas les cuesta más recuperarse tras la sequía o después del invierno. El resultado puede ser un seto más ralo, secado de las partes internas y un crecimiento más lento en general. En esta situación ayuda un riego más cuidadoso y profundo, el acolchado para conservar la humedad y, en plantaciones viejas, también un aclarado suave para que la luz llegue a las zonas internas.

Plagas y nutrición: dos aspectos que a menudo se pasan por alto

Las tuyas también pueden ponerse marrones por culpa de plagas, por ejemplo pulgones o ácaros. Estos debilitan la planta al alimentarse de su savia, lo que puede reflejarse en el cambio de color del follaje y en un decaimiento progresivo. Por eso conviene revisar los brotes con regularidad, especialmente en las zonas más densas, y, si hay sospecha, elegir un producto adecuado para la plaga en cuestión. La nutrición es igual de importante. La falta de elementos básicos, como nitrógeno, fósforo y potasio, puede provocar debilitamiento y pardeamiento. En la práctica ayuda un abono específico para coníferas y respetar la dosis para evitar el exceso de fertilización y un estrés adicional.

La prevención es la mejor salvación: qué hacer para que el pardeamiento no vuelva

La mejor estrategia es combinar revisiones a tiempo con buenos cuidados. Procura que las tuyas tengan suficiente luz, mantén un riego equilibrado y, durante el periodo de crecimiento, abona de forma que las plantas tengan fuerza para formar brotes nuevos y sanos. También ayuda revisar con regularidad el interior del arbusto, porque es justo ahí donde el problema suele aparecer antes de hacerse visible por fuera. Si el pardeamiento ya ha empezado, una intervención rápida, por ejemplo con pulverización de ajo, junto con ajustar el riego, aclarar el seto y controlar las plagas, puede estabilizar las tuyas y mantener el seto bonito, compacto y denso a largo plazo.

Fuente: My Perfect Plants, Eco Tree Company, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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