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Cómo solucionar en un momento los brotes trepadores de tomate que se tumban

June 14, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Cómo solucionar en un momento los brotes trepadores de tomate que se tumban
Atención a los tomates tumbados / Foto: Depositphotos
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Si en el huerto cultivas plantas a las que les gusta trepar hacia arriba, como los guisantes, las judías o los tomates, tarde o temprano te encontrarás con el problema del soporte. Los brotes empiezan a doblarse, a tumbarse en el suelo y los frutos y las hojas sufren con facilidad por la humedad, se ensucian y se cosechan peor. La solución tradicional con espalderas y estructuras prefabricadas funciona, pero a menudo resulta cara y en jardines pequeños puede parecer innecesariamente aparatosa.

Un compromiso sencillo, que puedes montar en pocos minutos, es elevar una jaula de tomate normal colocando dos una sobre otra. Así obtienes un armazón de soporte más alto, ideal para variedades vigorosas y también para cuando la planta supera la jaula estándar antes de lo esperado.

Un truco inteligente con dos jaulas crea una estructura más alta y más resistente

El principio es sencillo. Coloca la primera jaula de la manera habitual alrededor de la planta. La segunda jaula se pone boca abajo y se encaja sobre la inferior, de modo que ambas se solapen y formen una sola estructura más alta. Con ello ganas un soporte que ofrece más espacio en altura a los brotes y, además, reparte mejor el peso de la planta.

Esta variante funciona especialmente bien con tomates de frutos pesados, capaces de deformar jaulas ligeras o demasiado bajas. También sirve para otras plantas trepadoras que, a lo largo de la temporada, crecen más de lo previsto. Es muy práctico igualmente en cultivo en recipientes, por ejemplo en cubos, donde hay que encajar el soporte en poco espacio y mantenerlo estable a la vez.

Cómo unir las jaulas para que queden firmes y no se muevan

La clave es unir ambas jaulas con firmeza. La vía más rápida suelen ser las bridas, porque se aprietan con facilidad y el trabajo queda limpio. Tras tensarlas, conviene cortar los extremos sobrantes para que la estructura no se vea descuidada y no quede nada sobresaliendo. Como alternativa, puedes usar alambre de jardinería: da varias vueltas en distintos puntos y dobla los extremos para que no queden puntas afiladas.

A nivel estético ayuda elegir bridas o alambre de un tono similar al de las jaulas. El soporte se ve más uniforme y no destaca tanto en el bancal. Aun así, más importante que la estética es el número de uniones. Cuanto más alta sea la estructura, más merece la pena añadir sujeciones en varios puntos para que la parte superior no bambolee con el viento o al manipular la planta.

Qué hacer si el soporte aun así se inclina

En plantas pesadas puede ocurrir que incluso la jaula doble empiece a inclinarse ligeramente. En ese caso ayuda unir entre sí las jaulas vecinas, para que se apoyen mutuamente y formen un conjunto más estable. Basta con sujetarlas en varios puntos con bridas o alambre, para que no se separen.

Otra opción es añadir una estaca firme al conjunto y atar las jaulas a ella. Así consigues un soporte que se retuerce menos y resiste mejor los golpes de viento y el aumento progresivo del peso de la planta. Especialmente en recipientes esta solución es útil, porque el sustrato puede no sujetar las patas clavadas de la jaula tan bien como el suelo del huerto.

La seguridad ante todo: cuidado con las puntas de la jaula superior

Al darle la vuelta a la jaula, arriba quedan los extremos que normalmente están pensados para clavarse en el suelo. Estas partes suelen ser puntiagudas y, al trabajar alrededor de la planta, pueden suponer un riesgo molesto, sobre todo cuando te inclinas para entutorar brotes o cosechar.

Una prevención sencilla es cubrir esas puntas. Puede servir, por ejemplo, una cinta adhesiva resistente, colocándola sobre los extremos para redondearlos y evitar cortes. De este modo, la manipulación alrededor del soporte será más segura y también reduces la posibilidad de enganchar una manga, un guante o una cuerda de jardinería.

Si quieres dar más espacio a las trepadoras, considera también estructuras mayores

Apilar jaulas de tomate es una solución rápida que aprovecha lo que a menudo ya tienes a mano. Va bien como soporte de temporada y para situaciones en las que necesitas salvar de inmediato brotes que se están tumbando. Sin embargo, si cultivas trepadoras de forma regular y en mayor cantidad, también pueden tener sentido espalderas caseras u otros apoyos más sólidos, que ofrezcan aún más estabilidad y, además, aporten una estructura interesante al huerto.

Para muchos cultivadores, la jaula doble es la vía intermedia ideal. No ocupa mucho, se monta rápido, se ajusta según haga falta y, sobre todo, ayuda a mantener las plantas erguidas, bien aireadas y más accesibles para el cuidado y la cosecha.

Fuente: House Digest, Gardening Know How, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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