Receta casera secreta para una cosecha abundante de tomates sin fertilizantes comprados
Aunque a los tomates les encanta el sol, el calor y un lugar resguardado, elegir bien el emplazamiento por sí solo no garantiza cestas llenas de frutos. En cuanto las plántulas prenden, empiezan a crecer rápido y necesitan un aporte estable de nutrientes. Cuando la nutrición falla, la planta suele frenarse, enraíza peor, forma menos flores y los frutos maduran más despacio. Por eso conviene empezar a reforzarlos justo después del trasplante, incluso antes de que aparezcan los primeros signos de agotamiento del suelo.
La buena noticia es que no hace falta recurrir a química cara ni a mezclas especiales de tienda. Un abono casero sencillo, con ingredientes fáciles de conseguir, puede poner en marcha a los tomates para que crezcan con más vigor y cuajen frutos de forma regular.
Abono natural casero que favorece el crecimiento y la fructificación
Este tipo de abono “verde” actúa como un refuerzo natural. Ayuda a los tomates a desarrollar un sistema radicular más fuerte, favorece la formación de masa verde y mejora la vitalidad general. En la práctica, esto significa que las plantas suelen ser más resistentes, soportan mejor los cambios de tiempo y, con buenos cuidados, pueden producir de forma escalonada, fruto tras fruto. Otra gran ventaja es que se trata de una nutrición totalmente natural, basada en material vegetal que aporta una amplia gama de macro y micronutrientes.
Empezar a abonarlos justo después de plantarlos suele marcar la diferencia entre una cosecha normal y una realmente generosa.
Qué vas a necesitar
La base la forman azúcar blanco, hierba recién cortada, malas hierbas comunes, ortigas y agua. La combinación de materia verde y azúcar es importante por el proceso de fermentación, durante el cual se liberan sustancias aprovechables por las plantas. La ortiga es muy apreciada por su contenido natural en nutrientes y, en general, ayuda a mejorar el vigor del cultivo.
Preparación paso a paso
Prepara un bidón o un recipiente grande; el tamaño dependerá de cuánta cantidad de abono quieras tener. Llena el recipiente aproximadamente hasta dos tercios con hierba fresca, malas hierbas arrancadas y ortigas. No hace falta triturarlo a la perfección; lo importante es que el material esté fresco.
Después añade el azúcar, que es clave en todo el proceso. Sirve como fuente de energía para los microorganismos, gracias a los cuales la mezcla empieza a fermentar y, poco a poco, se “descompone” hasta convertirse en un concentrado nutritivo. Por último, cúbrelo con agua de modo que la materia verde quede sumergida, y deja el recipiente reposar.
Tiempo de maduración y cuándo está lista la mezcla
Deja fermentar la mezcla durante unas dos semanas. En ese tiempo se producirá la fermentación natural y el contenido se transformará en un abono líquido. Pasado ese plazo, el concentrado estará listo para usar.

Cómo diluir y aplicar el abono correctamente
Antes de usarlo, es imprescindible diluir el concentrado. Una proporción que funciona muy bien es 1 litro de abono por 9 litros de agua. Con esta solución riega los tomates a pie de planta, idealmente sobre el suelo ligeramente húmedo, para que los nutrientes se absorban mejor y la planta no se estrese innecesariamente. Repite el abonado aproximadamente cada tres semanas, para que las plantas tengan un apoyo continuado tanto para el crecimiento como para el cuajado.
Útil también para otras hortalizas de fruto
Este extracto casero no tiene por qué servir solo para los tomates. También va muy bien para pepinos y pimientos, porque en general estimula el crecimiento de la parte verde, favorece un desarrollo activo y ayuda a las plantas a reforzar su resistencia natural. Si cultivas varias hortalizas de fruto, con un único procedimiento sencillo puedes preparar una nutrición natural y versátil para todo el huerto.
Con un uso regular, junto con un riego adecuado y suficiente luz, puedes conseguir que los tomates maduren de forma escalonada y que la cosecha sea tan abundante que incluso puedas compartir los excedentes.
Fuente: Mein schöner Garten, RHS, Pestrazahrada.cz
Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.
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