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Poda sencilla de pimientos y un truco casero que duplica la cosecha

June 28, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
Pinzado sencillo de los pimientos que puede aumentar mucho la cosecha
Corte de pimientos / Foto: Depositphotos
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En los pimientos, igual que en los tomates, aparecen brotes laterales, los llamados brotes secundarios. A primera vista parecen inofensivos, pero en realidad agotan la planta sin necesidad. Le quitan agua y nutrientes, densifican el arbusto y el resultado suele ser un cuajado más pobre, pimientos más pequeños y una maduración más lenta. Cuando formatea el arbusto a tiempo, la energía se concentra en unas pocas ramas principales y la planta produce de forma más estable y con mejor calidad.

Regla básica de la poda del pimiento

El objetivo no es limitar el pimiento, sino darle una estructura clara. En la práctica, lo más eficaz suele ser dejar solo 3 a 4 brotes principales. Así, el arbusto conserva suficiente superficie foliar para la fotosíntesis, pero a la vez no se desmadra ni malgasta nutrientes alimentando cada vez más masa verde. La intervención es sencilla; lo importante es hacerla de forma continua, porque los nuevos brotes laterales van saliendo durante toda la temporada.

Qué quitar primero

Empiece eliminando todos los brotes secundarios que nacen por debajo de la primera bifurcación. Precisamente estos brotes bajos suelen ser la mayor carga, porque consumen nutrientes y a menudo no aportan una cosecha proporcional. A la vez, conviene retirar también algunas hojas inferiores, normalmente 3 a 4, para mejorar la circulación del aire y reducir el riesgo de enfermedades.

Brotes entre las ramas principales

El siguiente paso es pinzar o cortar los brotes que crecen entre dos ramas principales. Estos crecimientos densifican el arbusto, generan sombra y la planta suele invertir energía en verde en lugar de en frutos. Trabaje con una herramienta bien afilada y, idealmente, desinfectada, para no introducir infecciones en las heridas.

Cuándo tiene sentido retirar también flores

Si los pimientos crecen en un suelo pobre en nutrientes, puede compensar eliminar las primeras flores que se forman directamente en el tallo principal hasta el primer nudo. Estas flores tempranas pueden frenar la planta, porque consumen mucha energía en un momento en que todavía no tiene suficientes raíces y hojas. Retire las flores solo hasta justo antes de que se abran. Si, por el contrario, el suelo es fértil y las plantas crecen con vigor, no es necesario intervenir en las flores y puede dejarlas.

Cómo mantener el pimiento con la forma ideal

Si quiere dejar tres brotes principales, elija en cada dirección una bifurcación fuerte en forma de horquilla y elimine el resto de partes sobrantes. En las ramas productivas conviene mantener las flores, pero controlar el crecimiento para que la planta no se sobrecargue. Una guía práctica es dejar en ese punto una yema y dos hojas, que serán las que alimenten el fruto. Como los brotes secundarios no dejan de aparecer, revise los arbustos con regularidad y vaya pinzando los nuevos crecimientos laterales conforme salgan.

Abono casero que favorece el crecimiento y el cuajado

Además de la poda, también ayuda mucho un abonado dirigido. Una mezcla sencilla de gallinaza granulada o seca aporta a los pimientos nitrógeno y otros nutrientes, mientras que la tiza completa la mezcla con calcio y, al mismo tiempo, ayuda ligeramente a reducir la acidez del suelo. Esta combinación favorece el crecimiento, refuerza los tejidos y mejora el estado general de las plantas.

Cómo preparar el concentrado básico

Mezcle la gallinaza granulada o seca con agua en una proporción 1:10. Con granulado basta con dejar reposar la mezcla unas 12 horas y remover de vez en cuando. Si utiliza estiércol fresco o solo seco pero en forma más gruesa, es más adecuado dejar fermentar la mezcla de 7 a 14 días en un recipiente de plástico, removiéndola también de forma periódica.

Dilución y aplicación al pie

En 10 litros de agua añada aproximadamente 1 litro del concentrado preparado y luego incorpore 1 vaso de tiza rallada, ya sea espolvoreándola o mezclándola. Remueva bien para que los componentes se integren de manera uniforme. Aplique el abono directamente al pie, aproximadamente 1 litro por planta. Es mejor regar sobre suelo húmedo para evitar quemaduras en las raíces y favorecer una buena absorción de los nutrientes.

Cuándo repetir la dosis

Si el suelo es claramente más ácido o las plantas se ven débiles, puede repetir el abonado a los 7 a 10 días. Con una poda correcta y un control regular de los brotes laterales, los pimientos suelen responder con un crecimiento más fuerte, mejor cuajado y una producción más prolongada a lo largo de la temporada.

Consejo: La diferencia más grande la marca la constancia. Una poda puntual ayuda, pero los mejores resultados los da el pinzado continuo de los brotes nuevos y un abonado sensato según el estado de la planta.

Fuente: Gardeningn Know How, The Spruce, To je nápad, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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