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El truco del alambre acelera la maduración de los tomates y también ayuda contra el mildiu

August 3, 2026 · 5 min de lectura · Tomas Rohlena
El truco del alambre acelera la maduración de los tomates y también ayuda contra el mildiu
Tomates / Foto: Depositphotos
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En los tomates, el mildiu (tizón tardío) está entre los mayores temores de la temporada. Bastan unos días húmedos, noches más frescas y poca circulación de aire en el cultivo para que el problema avance tan rápido que en poco tiempo eche a perder buena parte de la cosecha. Por eso, los horticultores prueban distintas formas de prevención, desde ventilar el invernadero, pasando por regar al pie, hasta tratamientos. Pero existe un procedimiento muy sencillo que aprovecha las propiedades del cobre y se puede realizar directamente en la planta.

Truco con alambre de cobre y cuándo usarlo

El método consiste en pinchar con un alambre fino de cobre el pedúnculo del fruto justo junto al tomate, en el momento en que el fruto ya está desarrollado y empieza a coger color. El alambre se deja en su sitio y el fruto se sigue dejando madurar con normalidad. Para que el efecto se aprecie lo mejor posible, conviene realizar el procedimiento en varios frutos de la planta, idealmente en los que tengan más posibilidades de madurar antes de que termine la temporada.

Hay quien perfora los tomates solo en la parte baja del tallo, a 5-10 cm del suelo. Con este método le bastan unos pocos alambres; pruebe ambas opciones y verá cuál le funciona mejor.

Tiene sentido sobre todo en la segunda mitad del verano, cuando el tiempo empieza a volverse más a menudo húmedo y fresco y, al mismo tiempo, el reloj corre. Precisamente entonces suele hacer falta mantener los frutos sanos y, a la vez, favorecer su maduración, porque el periodo vegetativo se va acortando y los tomates verdes pueden quedarse sin llegar a madurar.

Cuál es el principio de acción del cobre

La eficacia se explica por el hecho de que el cobre libera iones en su entorno. Estos son conocidos por su acción antibacteriana y antifúngica, algo que también se aprovecha en algunos productos habituales contra enfermedades fúngicas. En la práctica, se trata de un intento sencillo de crear, en la proximidad inmediata del fruto, un ambiente menos favorable para el desarrollo de hongos.

También se indica que el cobre puede favorecer la producción de etileno, el gas que participa de forma natural en la maduración. Para el cultivador, esto supone un doble efecto en un solo paso: reducir el riesgo de enfermedades y acelerar el avance del fruto hacia la plena madurez, algo especialmente útil al final de la temporada.

Tomates perforados con alambre de cobre / Foto: Aprendemos a trabajar
Tomates perforados con alambre de cobre / Foto: Aprendemos a trabajar

Procedimiento correcto y énfasis en la limpieza

Al usarlo, es fundamental trabajar con limpieza. El alambre debe ser realmente de cobre, fino y, sobre todo, sin suciedad. Si tiene una pátina verdosa o restos de oxidación, es mejor usar un trozo nuevo o limpiarlo hasta que la superficie quede lisa y limpia. El objetivo no es introducir otro problema en la planta, sino aliviarla.

La perforación se hace en el pedúnculo junto al fruto, no en la pulpa. El alambre debe quedar fijado de forma que no se caiga, pero también para que no se mueva innecesariamente y no dañe el pedúnculo. La intervención es sencilla, aun así conviene actuar con cuidado y no aplicar fuerza de más, para no estropear el pedúnculo y evitar que el fruto se caiga.

Es seguro para los frutos y para las personas

A simple vista, un bancal de tomates del que sobresalen trocitos de alambre puede resultar extraño. Pero el método se basa en las propiedades de un elemento que, en pequeñas cantidades, es normal para el organismo y se utiliza incluso en complementos alimenticios. Aun así, desde el punto de vista de la práctica hortícola, conviene mantener el sentido común, usar material limpio y no intervenir en frutos que todavía son pequeños y están en desarrollo.

Cómo probar el método sin riesgo de decepción

Si no está seguro, lo práctico es empezar solo con una parte de la cosecha. Trate unos cuantos frutos y deje el resto como comparación. Así verá fácilmente si en su caso aparece un cambio de color más rápido y si los frutos se mantienen sanos durante más tiempo incluso en el periodo en que el mildiu suele aparecer con más frecuencia. Incluso una prueba pequeña puede mostrarle si le compensa incorporar esta técnica sencilla a sus rutinas de cuidado del tomate.

La regla más importante es simple: use solo alambre de cobre limpio y perfore el pedúnculo junto al fruto únicamente cuando el tomate ya haya crecido y empiece a madurar.

Tomates / Foto: Depositphotos
Tomates / Foto: Depositphotos

Cuando deciden las últimas semanas de la temporada

El final del verano suele ser el periodo en el que se juega el éxito de todo el trabajo. Justo entonces, un pequeño detalle puede decidir si cosecha la mayoría de los tomates maduros o si tendrá que salvar frutos verdes ante la llegada de días fríos y la propagación de enfermedades. El alambre de cobre es un ayudante discreto: no cuesta nada, se aplica rápido y puede favorecer tanto la salud de los frutos como su maduración. Si busca un truco de huerto sencillo que pueda probar sin preparativos complicados, es una de las opciones que merece la pena intentar.

Fuente: Garden Lux, Garden.org, Pestrazahrada.cz

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Tomas Rohlena
Tomas Rohlena

Amante de la naturaleza, los jardines y de todo lo que se mueve, florece o crece. Cultiva literalmente de todo, desde hierbas hasta especies raras, y con el mismo gusto cuida de los animales. En su trabajo combina tecnologías modernas con métodos tradicionales de la abuela ya probados, y le alegra cuando ambos caminos llevan al mismo objetivo.

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