Espuela de caballero como de catálogo guía práctica de cultivo para cualquier jardín
La espuela de caballero es el nombre ornamental más usado para dos plantas muy emparentadas de la familia de las ranunculáceas. Lo más habitual es encontrarse con la espuela de caballero del género Delphinium y con la espuela de campo conocida como Consolida ajacis. A primera vista se parecen mucho: forman pequeñas flores delicadas dispuestas en llamativas espigas erectas y tienen hojas decorativas, finamente divididas, de aspecto casi de encaje.
Según la especie, puede ser una vivaz o una anual. Florece sobre todo en tonos azules y violetas, a menudo también en blanco, y a veces aparece en rosa o lavanda. La espuela de caballero es una planta clásica de jardines rurales y de casa de campo, y se valora también porque ayuda a atraer al jardín mariposas y colibríes. A la vez, conviene tener presente que la espuela de caballero es tóxica para las personas y los animales domésticos, por lo que es recomendable elegir una ubicación segura.
Condiciones básicas de cultivo
Ubicación y luz
A la espuela de caballero le va mejor el pleno sol. Lo ideal es un lugar donde reciba unas seis a ocho horas de luz directa al día. A la sombra suele debilitarse, florece peor y puede sufrir más enfermedades.
Suelo y acolchado
Le conviene un suelo húmedo, pero a la vez bien drenado. También le favorece un suelo más bien fresco, algo que se puede apoyar con acolchado, ya que ayuda a mantener la humedad y a limitar el sobrecalentamiento de las raíces. Suele irle bien una reacción del suelo ligeramente alcalina, pero lo clave es que no se quede el agua en las raíces durante mucho tiempo.
Riego
Riegue por lo general una o dos veces por semana, según el tiempo y el tipo de suelo. En cada riego, es práctico apuntar a unos 2,5 cm de agua, es decir, la cantidad suficiente para que la humedad llegue a las raíces. Tenga siempre en cuenta las lluvias y no riegue si el suelo ya está suficientemente mojado. El encharcamiento continuo aumenta el riesgo de pudriciones y otros problemas.
Temperatura y humedad ambiental
La espuela de caballero prefiere condiciones más frescas, y precisamente las temperaturas más bajas suelen favorecer la formación de flores. Le van bien los veranos templados sin una humedad ambiental alta, aunque las plántulas jóvenes pueden tolerar y a veces agradecer un ambiente algo más húmedo. Muchos tipos perennes son muy resistentes a las heladas y soportan incluso inviernos muy fríos.
Abonado
En primavera normalmente basta con añadir compost, que aporta nutrientes de forma gradual y suave. Un abonado excesivo puede provocar un crecimiento demasiado exuberante en detrimento de la floración y, además, aumentar la tendencia a tumbarse o a sufrir enfermedades.
Plantación a lo largo del año
En zonas con inviernos fríos, la espuela de caballero se planta en otoño o en primavera. Elija un lugar totalmente soleado y prepare el suelo con antelación para que drene bien el exceso de agua. Puede sembrar directamente en el emplazamiento definitivo o plantar ejemplares ya criados. Al plantar plantones, es importante regar a fondo tras la plantación para que las raíces asienten rápido en el suelo.
Tipos populares y variantes de color
En los jardines se cultivan sobre todo los tonos azules, pero la selección es mucho más amplia. Hay cultivares altos, adecuados para el fondo de los macizos, y formas más compactas que encajan en jardines pequeños. Encontrará variedades con flor violeta muy oscura, floración blanca pura, tonos rosados hasta lavanda, tipos enanos para el primer plano y también auténticas espuelas de caballero muy altas, que pueden alcanzar varios metros. También existen desviaciones de color poco frecuentes, por ejemplo cultivares amarillos o rojos, que aparecen más bien de forma excepcional.

Poda y limpieza tras la floración
En cuanto termine la floración, conviene retirar las varas florales marchitas, normalmente a finales de verano o a comienzos de otoño. Con la llegada de las primeras heladas más fuertes, es recomendable recortar las plantas a ras de suelo y retirar los restos vegetales del lugar de cultivo.
En la espuela de caballero, la higiene del macizo es importante, porque es propensa a las enfermedades. No deje partes viejas de la planta en el parterre durante el invierno y, si hay material sospechoso, mejor no lo ponga en el compost.
Multiplicación por esquejes en espuelas perennes
Si quiere conservar las características de una planta concreta, la multiplicación vegetativa es muy práctica. En las vivaces se usan a menudo esquejes de primavera a partir de brotes jóvenes. El proceso consiste en localizar brotes nuevos, apartar con cuidado la tierra en la base y, con un cuchillo afilado y esterilizado, separar el brote lo más abajo posible de la planta madre. Después, el esqueje se sumerge en hormona de enraizamiento y se planta en una maceta pequeña con una mezcla de sustrato y perlita.
Mantenga las macetas en un lugar más fresco y húmedo, por ejemplo bajo un porche o un cobertizo, pero no en un invernadero caluroso. El sustrato debe estar siempre ligeramente húmedo, no empapado. Las raíces suelen formarse en aproximadamente un mes; entonces se pueden trasplantar las plantas a recipientes individuales o al parterre, si las condiciones exteriores siguen siendo más bien frescas.
Cultivo de espuela de caballero a partir de semillas
La siembra es una forma sencilla de obtener un mayor número de plantas. En otoño puede dejar que algunas flores marchitas maduren hasta formar cápsulas de semillas, que se abren para extraerlas. Antes de sembrar, a menudo se recomienda la estratificación en frío, es decir, un breve periodo de frío que imita el invierno y mejora la germinación. Por ejemplo, las semillas se pueden poner en perlita húmeda dentro de un recipiente cerrado y guardarlas en la nevera durante aproximadamente una semana.
Después se siembran en macetas, se cubren solo ligeramente y se riegan con mucha cautela para no encharcar el sustrato. La germinación suele producirse a lo largo de varias semanas. Saque las plántulas al exterior, a un lugar soleado, solo cuando ya no haya riesgo de heladas.
Espuela de caballero en maceta y cuidados en contenedor
Las espigas florales altas resultan muy vistosas en recipientes, por eso la espuela de caballero se utiliza a menudo como protagonista en la terraza o en composiciones de macetas. Debido a la altura y al peso de la parte aérea, conviene elegir contenedores estables, con base ancha.
Son prácticas las macetas de al menos unos 30 cm de diámetro y con varios orificios de drenaje, para que el sustrato no se convierta en una masa embarrada. Un sustrato universal suele ser suficiente y no hace falta enriquecerlo mucho con materia orgánica; es más importante un buen drenaje y un riego regular, pero moderado.
Plagas y enfermedades a vigilar
Entre las plagas frecuentes están los pulgones, orugas que dañan tallos u hojas, cochinillas, larvas que hacen galerías en las hojas y otros organismos que pueden debilitar el crecimiento. En cuanto a enfermedades, aparecen problemas fúngicos, como la botritis (moho gris), la podredumbre del cuello y también el oídio.
Reducirá el riesgo de problemas si deja suficiente espacio entre plantas para que circule el aire, acolcha la superficie del suelo y mantiene el macizo sin restos de materia muerta, donde los patógenos se instalan con facilidad.
Cómo favorecer la floración
La espuela de caballero no suele ser especialmente perfumada, pero destaca por sus espigas ricas en pequeñas flores. Si va eliminando las inflorescencias marchitas, la planta se anima a seguir floreciendo y a no gastar energía en formar semillas. Durante la época de floración, vigile que el suelo no se seque, pero tampoco permanezca encharcado. La sequía a menudo hace que la planta deje de formar capullos con normalidad y la floración se debilite.
Problemas más comunes en el cultivo
Hojas que se ennegrecen y parada de la floración
Una de las causas puede ser el ataque de un ácaro microscópico, difícil de controlar, que puede hacer que la planta deje de florecer. Si además observa el tallo rajado y, en el interior, vetas negras, es más seguro sacar la planta y eliminarla para que el problema no se propague.
Hojas amarillentas
El amarilleo puede indicar podredumbre del cuello, a veces acompañada de una capa blanca, como una telaraña, en la base de la planta. El mismo síntoma también puede estar relacionado con una infección vírica, que se propaga fácilmente entre plantas.
Deformaciones y manchas en mosaico
Si el crecimiento aparece retorcido, las hojas están deformadas o se observan patrones típicos de mosaico, la causa suele ser un virus. En ese caso, normalmente no compensa intentar un tratamiento y conviene retirar la planta enferma para que no ponga en riesgo el resto de la plantación.
Fuente: The Spruce, Rhs , Pestrazahrada.cz
Artículos relacionados
Los rábanos crecen rápido este truco hará que queden crujientes
Los rábanos son una de las hortalizas más agradecidas para cosechar en pocas semanas. Con riegos regulares y una recolección a tiempo, tendrás raíces tiernas y bien crujientes.
Los pepinos torcidos no son casualidad qué errores causan de verdad su deformación
Los pepinos deformados suelen ser una señal de estrés por riego, calor, falta de polinización o nutrición, más que un problema irreversible de la planta. Identificar la causa y ajustar el manejo suele devolver frutos rectos y uniformes.
Cultiva verdolaga y aprovecha sus efectos medicinales
La verdolaga (Portulaca oleracea) es una hortaliza de hoja comestible, rápida y muy fácil de cultivar en suelos bien drenados. Descubre cómo sembrarla, cuidarla y cosecharla para sacarle el máximo partido en la cocina.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.