Las frambuesas necesitan un abonado suave o dañará las raíces y perderá hasta un tercio de la cosecha
La frambuesa tiene raíces muy superficiales y no tolera los abonados agresivos ni el exceso de nitrógeno. Priorizar el potasio y aplicar el fertilizante en superficie mejora el sabor y la firmeza del fruto y evita caídas de producción.