Después de días de calor sofocante, el tomate agradece una poda correcta y una capa protectora de acolchado
Con calor y bochorno, el tomate mantiene las hojas mojadas durante más tiempo y aumentan los riesgos de hongos. Una poda selectiva y un acolchado bien colocado mejoran la ventilación y reducen el salpicado de tierra infectada.