Los troncos blancos en los frutales no son un adorno, protegen los árboles de un peligro que la mayoría pasa por alto
Pintar de blanco los troncos en invierno no es decoración: reduce los cambios bruscos de temperatura que agrietan la corteza. Además, el encalado ayuda a desinfectar y puede retrasar ligeramente la brotación.