A los caracoles babosos del año que viene se les gana en otoño con una sola labor del suelo que casi todos posponen
La clave para reducir los daños de babosas y limacos en primavera no está en reaccionar tarde, sino en actuar en otoño. Una labor sencilla en el suelo, especialmente en noviembre, puede recortar mucho la población que inverna y se reproduce en tus bancales.